NOS MUDAMOS A UNA NUEVA
DIRECCIÓN
http://unionrebelde.blogspot.com
Friday, September 08, 2006
Monday, September 05, 2005
LISTA DE VIDEOS DE LA
RED ZAPATISTA AZCAPOTZALCO
1. Zapatista. Entrevistas con comandantes zapatistas y con intelectuales de diversos países (Big Nois, VHS)
2. ZAPATA (la biografía). Documental del General Emiliano Zapata, con comentarios de Lorenzo Meyer, VHS.
3. 20 y 10, El Fuego y la Palabra. Desde el levantamiento armado del EZLN, hasta la creación de los caracoles y Juntas de Buen Gobierno (Revista Rebeldía, VHS)
4. Marcos Historia y Palabra. Entrevista con el sub, desde la llegada a las montañas hasta los últimos pasos que ha dado el EZLN (Producciones Marca Diablo, VHS)
5. Marcos, Marcos. Primer video sobre el levantamiento armado del EZLN, así como un recorrido por más de 500 años de olvido , explotación y muerte de los pueblos indios. (Indep. VCD. 56 min.)
6. Los Más Pequeños. Vida cotidiana de bases de apoyo, milicianos y combatientes del EZLN (Perfil Urbano, VHS-VCD)
7. Chiapas la otra guerra. Desde el levantamiento armado hasta los diálogos en catedral (6 de Julio, 45 min VCD)
8. Zapatistas 1 (Crónica de una rebelión). Del levantamiento, entrevistas con comandantes y la intensa militarización de Chiapas. (60 min. VCD, 6 de julio)
9. Zapatistas 2 (Crónica de una rebelión). Aborta el tema de los paramilitares, Acteal, caravana del color de la tierra y la creación de los Caracoles. (La Jornada-6 de Julio. VCD. 60 min)
10. La Marcha Zapatista; el desafío indígena. Video sobre el recorrido de la marcha del EZLN en 2001. VHS 52 min. La Jornada
11. Este es Nuestro Tiempo. Crónica de la marcha del color de la Tierra (Joaquín Guzmán, Independiente, VHS)
12. Acteal. Video de la vida cotidiana de los indígenas sobrevivientes de la masacre de 1997 en Chiapas, VHS
13. ACTEAL. Estrategia de muerte. Preparativos y objetivo político de la masacre (Canal 6 de Julio, VCD)
14. Dialogo Bajo Amenaza. La militarización en el estado de Chiapas posterior al levantamiento armado del EZLN. (Canal 6 de Julio, VHS)
15. La Guerra Oculta. Video que muestra la paulatina militarización del estado mexicano con la creación de la PFP. (Canal 6 de Julio, VCD)
16. La Guerrilla en México. Documental sobre el movimiento guerrillero de los años 60 y 70, VHS
17. La Ley de Herodes. La corrupción en todos los órganos políticos mexicanos. (Luis Estrada, Cineasta, VHS)
18. Tlatelolco, Las claves de la masacre. Las últimas investigaciones en el caso de la masacre de 1968. (Canal 6 de Julio, VHS)
19. El Grito. México 1968. Crónica documental del movimiento estudiantil de 68. (Indep. VCD. 100 min.)
20. 10 de junio "Crimen de Estado". Investigación realizada sobre la intervención del gobierno en la represión de 1971. (Comité 68, VHS)
21. Canoa. Película que relata la muerte de trabajadores universitarios, a manos de un pueblo fanatizado. (Felipe Cazalz, VHS)
22. Criterios jurídicos del Comité 68. Explicación jurídica de el porque los crímenes de 60, 71 y la guerra sucia no prescriben. (Comité 68, VHS)
23. EUSKADI. Video sobre el movimiento de resistencia de los trabajadores en huelga de esta empresa. (Independiente, VHS)
24. Señorita Extraviada. Video sobre el feminicidio de mujeres en Ciudad Juárez, VHS.
25. Aguas Blancas. La represión y asesinato de campesinos a manos del ex gobernador Figueroa (Canal 6 de Julio, VHS)
26. El Edén Bajo el Fusil. La lucha social, política y armada en Guerreo de los 30 a 80, así como el movimiento guerrillero de Lucio Cabañas y Genaro Vásquez. (Indepen. 30 min, VHS)
27. Digna. Documental que recoge la trayectoria de Digna Ochoa y su trabajo en defensa de los derechos humanos. (Canal 6 de Julio, 40 min, VHS)
28. UNAM: Las Rezones de la Fuerza. Historia de la huelga estudiantil del CGH y la conclusión violenta de la miasma. (Canal 6 de Julio, VHS)
29. Amanecer sin el PRI. Crónica de la muerte del dinosaurio y el surgimiento de la derecha en México del 2000. (Canal 6 de Julio, VHS)
30. Más allá de la Carretera (el Plan Puebla–Panamá). Los verdaderos motivos de este plan en México y Centroamérica. (Producción Independiente, VHS)
31. Obreros, privatizaciones y otras batallas. Las consecuencias de la aplicación del modelo neoliberal, así como las principales luchas obreras y sindicales. Canal 6 de Julio, VCD.
32. El Hambre No Aguanta Más. Situación actual del campo mexicano y el paulatino agandalle de las grandes trasnacionales, de la agricultura en México, VHS.
33. La OMC un peligro para los Pueblos. Las diversas reuniones de esta organización y las consecuencias que repercuten en los pueblos pobres, VHS.
34. El Desbarajuste en México. Análisis económico-político de la entrada del país al neoliberalismo. (Producción Independiente, VHS)
35. Maquila: dos historias de México. Película que refleja la explotación y malos tratos de las maquiladoras en el norte del país. , VHS
36. Perseguidos Políticos en México. Documental sobre los personajes que por motivos políticos, tienen que emigrar de su país de origen, VHS
37. 28 de Mayo: provocación montada. Documental sobre los hechos de represión y la infiltración de grupos, que propiciaron la detención, tortura y excusión de altermundistas en 2004. VHS.
38. Pepenadores. Documental del CUEC, sobre la vida cotidiana de miles de familias que viven de la basura, VHS, 30 min.
39. El Che y Fidel en México. Documental sobre la presencia en nuestro país, de estos dos personajes, cuando organizaron el ataque definitivo para la Revolución cubana. VHS.
40. Ernesto Che Guevara, hombre, compañero, amigo. Biografía del guerrillero argentino-cubano. 1:40 min. VHS.
41. Che Guevara, donde nunca jamás se lo imagino. Biografia-LaJornada DVD
42. Ernesto EL CHE Guevara, El hombre, el final. Documental basado en el diario del Che. 60 min. VCD
43. Cuba: Una esperanza que no debe morir. Video que muestra la vida cotidiana de los cubanos. (Joaquín Guzmán, Independiente, VHS)
44. La Ultima Batalla de Salvador Allende. Del triunfo al asesinato del presidente chileno, VHS.
45. Chile "la memoria obstinada". Testimonios de la represión durante la dictadura militar, VHS.
46. La Batalla de Chile (El Poder Popular). Documental de la organización y la lucha del pueblo chileno durante el régimen democrático de Salvador Allende, DVD.
47. Desaparecidos en Argentina. Documental sobre la lucha de las madres de la plaza de mayo, VHS.
48. La Revolución no será transmitida. Documental sobre el golpe de estado a Hugo Chávez, en Venezuela, VHS.
49. Crónica de un golpe de estado. La confabulación entre medios de comunicación y escuálidos en el golpe a Hugo Chávez.
50. Asedio a una embajada. Documental sobre lo ocurrido en la embajada cubana, durante el golpe de estado a Hugo Chávez. (VHS)
51. El diablo pasa trabajo y Mosca con el diablo. Dibujos animados sobre la situación política y social en Venezuela. (VHS)
52. Las FARC, 40 años de lucha. Documental del surgimiento y la etapa de negociación de la guerrilla más antigua en Sudamérica. (Canal 22, VHS)
53. Escuela de las Américas; escuela de asesinos. Documental, sobre el entrenamiento militar que reciben soldados latinoamericanos en EU. VHS
54. Voces Inocentes. Video de la vida de los niños durante la guerra civil en El Salvador. De Luis Mandoki. DVD
55. La Cuarta Guerra Mundial. Documental sobre el neocolonialismo y la resistencia de los pueblos de los cinco continentes. Big Nois. VHS
56. La Revolución Sin Nombre. Video sobre la organización y las alternativas que surgen en España contra el neoliberalismo. VHS
57. Arafat: La lucha por Palestina. Documental sobre la lucha de la OLP y Arafat por la liberación de Palestina. VHS
58. Fahrenheit 9/11. Documental que denuncia la liga política de Bush con terroristas, traficantes y la burguesía mundial, DVD.
59. Masacre en Columbine. Critica al sistema capitalista estadounidense, que se empeña en armarse e infundir persecución a su pueblo, DVD.
60. Martín Luther King. Biografía del luchador social de EU, que enfrentó al estado razista en los 60, VHS.
61. Tiempos Modernos. Película de comedia sobre la mecanización del hombre, VHS.
62. Osama. Película sobre la represión hacia las mujeres en el régimen Taliban. (Siddiq Barman, 1:23 min, DVD)
63. Imagina. Película del activista y pacifista Johon Lennon, VHS.
64. Superengordame. Documental sobre la alimentación estadounidense y sus consecuencias en la salud. (De Morgan Spurlok, 1:30 minutos, DVD)
65. Pink Floyd "The wall". Critica social, cultural, religiosa y política a los gobiernos capitalistas, VHS.
Si deseas alguna copia o intercambio de videos, para proyectarla en tu escuela, barrio, centro de trabajo, amigos, colectivo u organización, te puedes poner en contacto a los correos electrónicos redzapatista@gmail.com redzapatista@lapalabra.com pagina web http://redzapatista.blogspot.com o al 044 55 18 19 10 05, o todos los domingos en la Casa de la Cultura Azcapotzalco, en la ciudad de México, a partir de las 5 de la tarde.
Más de 680 organizaciones se han adherido a la Sexta Declaración: Marcos

Dolores Hidalgo, Chis., 3 de septiembre. El subcomandante Marcos afirmó que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) convocó a la otra campaña porque está convencido de que se puede cambiar el mundo de otra forma, no sólo derramando sangre con la guerra.
Manifestó que en semanas recientes el EZLN ha tenido en contra una "intensa campaña de medios por no quemar incienso ni cantar loas" a Andrés Manuel López Obrador, y por no sumarse a las campañas electorales oficiales.
Aseveró que la otra campaña "es un escándalo" porque los zapatistas "no sólo se proponen hacer otra política cuando la política que impera es la electoral; no sólo toman como emblema a un pingüino que ni siquiera es pingüino, sino un pollo que camina como pingüino chueco, cuando el emblema que está de moda es el gallito negro amarillo (en alusión a López Obrador); no sólo usan las encuestas como papel no muy higiénico, cuando lo que corresponde es tomarlas como declaración de principios".
Al señalar que un sondeo reciente lo ubica con 36 por ciento de impopularidad, Marcos aseveró: "En mi defensa puedo alegar que mi rating es bajo, porque apenas llevo un mes apareciendo públicamente".
En tono irónico, agregó que se esforzará "por superar ese pobre 36 por ciento" y alcanzar "el 100 por ciento de impopularidad". Al responder una carta que le enviaron desde Xochimilco, Distrito Federal, que leyó en la sesión inaugural, el dirigente rebelde afirmó que si los zapatistas quisieran comer como ricos "ya nos hubiéramos vendido o rajado, y estaríamos haciendo fila en las oficinas de algún partido político para que nos dieran una candidatura".
A la quinta reunión preparatoria rumbo a la otra campaña, que se inició a las 10:30 horas en este nuevo poblado, perteneciente al municipio autónomo San Manuel, Marcos llegó esta mañana montado a caballo, escoltado por 12 guerrilleros armados, como hizo hace 15 días en esta misma comunidad, durante el encuentro con organizaciones sociales hace dos semanas.
Minutos antes lo habían hecho, a pie, los 15 comandantes -ocho mujeres y siete hombres- que integran la comisión sexta. Por primera vez en la serie de reuniones iniciadas el 6 de agosto pasado, en la comunidad de San Rafael, el encuentro de hoy comenzó, por ser el mes patrio, con la colocación de la bandera rojinegra del EZLN y la mexicana, a espaldas de los dirigentes rebeldes, en el lugar donde una asistente había colocado la imagen de la virgen de Guadalupe.
Luego se cantaron los himnos nacional y zapatista. Siguiendo el formato de los anteriores encuentros, la bienvenida estuvo a cargo de uno de los comandantes del EZLN, quien dio la palabra a la comandanta Amelia, quien a su vez llamó a las mujeres a unirse para pelear por sus derechos. "Ya conocemos nuestros derechos, ahora somos libres para trabajar y divertirnos", aseveró. "Ya basta de tanta humillación y explotación de los hombres."
Fue ella quien dio la palabra al sup, cuyas primeras expresiones fueron para los representantes de los medios de comunicación: "A los compañeros -si es que ya se unieron a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona-periodistas les pedimos que nos den chance de hacer nuestro trabajo, nosotros estamos respetando el suyo". Y es que -como en ocasiones anteriores-, cuando iba a hablar, muchos asistentes que permanecían en sus bancas gritaban a fotógrafos y camarógrafos que se sentaran para poder ver al dirigente rebelde.
A quien más gritaron hoy fue a un enviado de la televisora KBS News, de Corea. En varias ocasiones situaciones como ésta han generado acaloradas discusiones entre los comunicadores y los asistentes. Marcos empezó su mensaje, de nueve hojas, informando que hasta el primero de septiembre se habían adherido a la Sexta Declaración 51 organizaciones políticas, 95 indígenas, 143 sociales, 392 no gubernamentales, colectivos y grupos, mil 168 personas en México y 306 internacionales.
Ante los 700 asistentes, entre quienes se encontraban las actrices Ofelia Medina y Ana Colchero, manifestó el "gusto" que ha dado a los zapatistas "ver de nuevo a muchas personas que han estado cerca nuestro desde el inicio del alzamiento", en enero de 1994. "Algunas se alejaron algún tiempo, otras estuvieron siempre pendientes del movimiento."
Subrayó que todas estas personas "son fundamentalmente nobles, buenas y honestas", y que tal vez por eso "no son candidatos ni funcionarios de ningún partido con registro".
Como quiera, añadió, "no deja de sorprendernos que después de la intensa campaña de medios que hemos tenido en contra, por no quemar incienso ni cantar loas al otro innombrable (López Obrador, quien dos horas y media después estaría en Tuxtla Gutiérrez), y por no sumarnos a la campaña de arriba, todavía haya gente que piensa que es posible intentar otra forma de hacer política".
Luego de agradecer a los presentes que "en medio de todo el ruido de arriba tengan la paciencia y la entereza para escuchar, para escucharnos", el subcomandante agregó: "Y hablando de encuestas, acabo de leer a uno de esos intelectuales -que cambiaron el análisis crítico por el culto a las encuestas- (no mencionó el nombre)-- que nos advierte que los últimos sondeos de popularidad muestran a López Obrador en primer lugar, muy por encima de sus congéneres".
En cambio, prosiguió, las encuestas de impopularidad ponen al sup en primer lugar con 36 por ciento. "Nos reconviene este señor, porque las encuestas son más importantes que los principios. Nos dio, como quien dice, en la pata de palo", porque "si algo hemos demostrado los neozapatistas del EZLN es que todo lo que hacemos y decimos lo hacemos guiándonos por nuestros índices de popularidad". Fue aquí cuando con ironía afirmó que se esforzará por alcanzar "100 por ciento de impopularidad. Esto es el colmo de la otra campaña, porque en estos tiempos, en los que cuentan los altos porcentajes, los índices elevados y las grandes cantidades, los neozapatudos deciden hacer una reunión especial para escuchar lo que tiene que decir una persona, individuo o individua, que tal vez con trabajo se representa a sí misma", enfatizó.
Además, abundó, los ezetaelenistas no preguntan si los que se adhieren a la Sexta
tienen tarjeta de crédito o credencial de elector, así que bien se pueden colar niños y niñas y decir su palabra y señalar que si la otra campaña no los escucha entonces no es "otra campaña".
No obstante que la panza le ha disminuido, Marcos bromeó nuevamente -como ha hecho las pasadas tres semanas- de lo que se publicó acerca de "los kilos de más" que se le notaban cuando reapareció públicamente, el seis de agosto, después de más de cuatro años de no hacerlo.
Después de las bromas, informó que hasta esta comunidad, asentada en terrenos que pertenecieron al rancho Campo Grande, han llegado "unas personas que vienen de Gran Bretaña" y están haciendo un documental para la organización Amnistía Internacional sobre los derechos humanos en México.
Comentó que por ese motivo le han pedido que haga "aunque sea una breve declaración" sobre el futuro de los derechos humanos en México dentro del actual clima político.
Su respuesta fue que como la otra campaña es también un lugar para los niños y las niñas, leería en la reunión de hoy las cartas que le mandaron los hermanos/as Peñaloza Mojica, de Banco Nuevo, en la sierra de Petatlán, Guerrero. Y así lo hizo. Dio lectura a las misivas que Anabel, Ana Laura, Adisbeth, Isaac y Adalid Peñaloza Mojica dirigieron en días pasados al presidente Vicente Fox; al gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca, y a los diputados y senadores, entre otros, para exigir justicia por el crimen en contra de sus hermanos Amando y Abatuel, asesinados por la defensa que hace su padre de los bosques.
En las cartas, los menores dicen que han tenido que huir de su comunidad por la persecución, mientras los asesinos de sus hermanos "andan libres". Agregan que otros campesinos que defienden el bosque "tienen orden de aprehensión, por lo que se preguntan ¿por qué tanta injusticia para los pobres y apoyo del gobierno para los caciques?"
Al terminar de leer los relatos de los niños acerca de las injusticias contra su familia, Marcos señaló: "Creo que este texto que les leí vale más que cualquier declaración que yo pueda hacer sobre los derechos humanos en México dentro del actual clima político, que como dicen allá arriba es electoral".
Más adelante leyó otra carta firmada por Jorge Luis Muñoz y su esposa Chela, quienes viven en Xochimilco. Por este medio, pues no pudieron asistir a la reunión, él hizo algunas propuestas para la otra campaña, como la de que se articulen los esfuerzos productivos dispersos para abrirles mercado y apoyar a los productores.
"El sup, gordo y payaso, no es tan humilde como dice"
En la posdata, doña Chela declaró al dirigente rebelde: "Querido sup: Usted me cae muy gordo por sangrón, payaso, pues no es usted tan humilde como dice, pues come como rico, pero bueno, a lo mejor eso es pura envidia porque soy una pobre jodida como cualquier campesino, pero sí le digo que existen otras formas de cambiar el mundo, no sólo derramando sangre; una de ellas es dejar de ser enajenado de cualquier pendejada, como la de los partidos o del guerrillerismo, o del narco o de los darketos puritanos, etcétera".
Esto dio a Marcos la oportunidad para evocar al subcomandante Pedro -segundo al mando del EZLN-, caído en combate durante la toma de la cabecera de Las Margaritas los primeros días de enero de 1994, y decir que ni él ni sus compañeros comen bien.
Sostuvo que a él se le "va el hambre" cuando en ocasiones como ahora tiene que estar pendiente de la organización de las reuniones preparatorias de la otra campaña. "Creo que es mi modo", porque a Pedro, "con la preocupadera, más hambre le daba, y es que yo siempre le dije que tenía estómago de zopilote, porque le entraba a todo y nada le hacía daño, comía mucho y seguía flaco y fuerte".
Tras negar que coma yogurth con frutas, afirmó: "Yo estoy a favor de la gordura natural y no de la delgadez plástica". La carta de doña Chela también dio pie al subcomandante para cerrar su mensaje: "Nosotros también estamos de acuerdo con usted en que existen otras formas de cambiar el mundo y no sólo derramando sangre, por eso no los estamos llamando a la guerra, sino a otra campaña, donde usted, y gente como usted, diga su palabra y haya alguien, al menos nosotros, que la escuche".
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El programa nacional de lucha va a tardar: Marcos

Dolores Hidalgo, Chis., 4 de septiembre. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) se levantó en armas en enero de 1994 para que "nunca nadie más y nunca jamás nos viniera a decir qué es lo que tenemos que hacer o dejar de hacer", afirmó el subcomandante Marcos al responder a las críticas que le han hecho.
Precisó que la otra campaña a que ha convocado el EZLN "no va a hablar con toda la gente", sino sólo con los "humildes y sencillos que están luchando; con el que tiene algo que contarnos de lucha, porque lo que queremos es aprender".
Al cerrar esta tarde el maratónico encuentro con individuos y familias, advirtió que quienes no tengan paciencia para escuchar "van a sufrir bastante" en la reunión general que comenzará el próximo 16 de septiembre en una comunidad de la zona donde está el caracol de La Garrucha.
"Lo que se vio aquí no es ni la milésima parte de lo que será el 16, y lo que va a ser la otra campaña", dijo, y agregó que aquí se vieron muchas posiciones personales, individuales, pero el 16 de septiembre "les espera el infierno si es que no llegamos con la disposición de escuchar. Por eso nosotros estamos entrenando para esto".
Como hace una semana, la reunión que empezó el sábado con personas a título individual, familiar, de calle, barrio o comunidad, se prolongó hasta el domingo, pero muchos ya no se quedaron hasta el final y antes del mediodía comenzaron a abandonar el encuentro.
Por ello Marcos no dio el resumen de las exposiciones, como hizo en los primeros tres encuentros. "Las palabras finales otra vez se las vamos a quedar a deber, porque ya se fue la mayoría", indicó.
Sin embargo, al agradecer la asistencia de los aproximadamente 700 asistentes, el dirigente rebelde dio un mensaje esta tarde en el que aseveró que muchas de las cosas que han dicho aquí están respondidas en sus intervenciones de las pasadas reuniones.
Aclaró que estas reuniones preparatorias -que concluirán con la sexta el próximo fin de semana- no son para hacer el programa nacional de lucha, sino para preparar la otra campaña, cuyos problemas son "cuándo se va a salir, con quién, en qué ruta y cuál es el método que se va a usar para escuchar a la gente".
Añadió que después de escuchar a la gente en la calle, en su trabajo, en sus casas, en el mercado, lo que "va a tomar un tiempo", se verá cuál es el programa nacional de lucha "y pensar si vamos a hacer la nueva Constitución y toda esa lucha".
Ante algunos cientos que aún quedaban en la reunión y lo escuchaban atentos, el sup manifestó: "permítanme llamarles la atención, no de regaño, sino que pongan atención en este punto: cualquier cosa -porque muchos se refirieron a su trayectoria junto con nosotros desde 1994-, cualquier referencia que tengan de otras movilizaciones en las que hemos estado juntos, no tiene absolutamente nada que ver con lo que va a pasar ahora. No es la línea de los templetes, de los grandes discursos (...) van a empezar a cambiar muchas cosas en el referente que tienen ustedes de lo que es que salgan los zapatistas".
Thursday, September 01, 2005
Estaremos con organizaciones de izquierda que proponen nueva relación social: Marcos
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
México, 30 de agosto de 2005
A tod@s l@s que suscriben la Sexta Declaración de la Selva Lacandona:
A l@s asistentes a la Reunión de ONG, colectivos y grupos:
Compañeros y compañeras:
Estas iban a ser las palabras para el cierre de la reunión de ONG, colectivos y grupos, pero la sesión se alargó y, al final, ya un buen tanto se había retirado. Como quiera, les prometí que se las iba a mandar en una carta, así que ahí les va:
Iba yo a empezar despotricando contra los intelectuales pro-AMLO y pro-voto-por-el-menos-malo que, haciendo gala de pereza mental, se conforman con recortar y pegar frases para, de ahí, construir "malas lecturas" (me imagino que alguien se las aplaude); o que, después de un amplio rodeo, terminan por sólo decirnos que su psicoanalista y su chef son argentinos; o los que pretenden aplicarle a la otra campaña las tres leyes de la dialéctica académica: "pídeme perdón", "pídeme permiso", "pídeme orientación" y (ya sé que dije que son tres, pero como son dialécticas, siempre sale la cuarta) "pídeme dirección". Esto después de corregirles lo de "nos va a partir la madre a todos" que, como nadie se ha molestado en hacer notar, se dijo en la reunión con organizaciones políticas de izquierda. Es decir, AMLO nos va a partir la madre a las organizaciones de izquierda, no a los locutores de radio y tv, intelectuales, periodistas y editorialistas. A ellos les va a ofrecer becas, puestos, embajadas, asesorías, consulados, o la forma que tomen las caricias tan caras al medio. Luego me iba a seguir rectificando lo de "los vamos a hacer pedacitos", porque ni siquiera tienen la consistencia para que salgan pedazos, así que iba a decir: "los vamos a hacer polvorones".
Pero ya ven que no, que ahora ando de bien portado. Así que mejor les paso algunas reflexiones sobre lo que se dijo en las diferentes intervenciones en la reunión.
Dejando de lado que me traían en carrilla con lo de la panza (a mí no me engañan, pude sentir más de una mirada lúbrica y lasciva recorriendo mi apetitosa figura) y que hubo más de una alusión velada a mi machismo modelo "Pedro Infante reloaded", escuchamos una preocupación común: la del respeto a la autonomía e independencia de los grupos y organizaciones. Más de una intervención señaló que la otra campaña no debía derivar en una estructura centralizada y jerárquica.
Hubo también una tendencia a buscar, y escuchar, al espejo. O sea que se escucharon entre iguales: artistas a artistas, feministas a feministas, anarcos a anarcos, medios alternativos a medios alternativos y así. Poco interés despertaban las historias que se referían a realidades distintas y hasta opuestas. Como si, aun en la diversidad convocada, cada quien buscara encerrarse en el lugar y modo de su lucha.
Se entiende que cada quien tienda a relacionarse con su cada cual, y se entiende que cada uno vea en la Sexta y en la otra campaña su lugar. Después de todo, ése es el objetivo de la Sexta: en un punto común, el anticapitalista de izquierda, abrir un lugar para todos.
Pero no sólo la Sexta y la otra campaña son también lugares para escuchar al que es diferente en lo común, es decir, se opone al mismo sistema, pero con modos y medios diferentes.
Porque, con todo y lo variado de colores y formas que fue esa reunión, nada es comparado con el amplio abanico de diferencias que ha convocado la Sexta y se está articulando en la otra campaña. Hay organizaciones políticas que llevan décadas enteras de lucha y resistencia anticapitalistas; hay organizaciones sociales con una larga historia de lucha y logros en la demanda de mejores condiciones laborales y de vida; hay pueblos y organizaciones indígenas que cargan no años, sino siglos de resistencia contra el racismo y de lucha por el respeto a su cultura; hay personas, hombres y mujeres que en su familia, en su barrio o en su trabajo, se preocupan por lo que pasa y algo quieren hacer para cambiarlo.
Ya tendrán oportunidad de verlos y escucharlos en la plenaria. Verán entonces que hay much@s otr@s, además de l@s otr@s que esta vez se congregaron. Hombres y mujeres que toda la vida se la han pasado buscando y luchando por transformar el sistema. No sólo tienen un discurso articulado y coherente de crítica al sistema, también tienen una propuesta alternativa. Y para concretarla hacen trabajo con sindicatos, asociaciones de colonos, agrupaciones campesinas y de productores, cooperativas, grupos estudiantiles y de maestros, pueblos y comunidades indígenas. Sus demandas tienen, en algunos casos, un horizonte definido: mejores condiciones de vida, de salario, de trabajo, respeto a la cultura, cuidado del medio ambiente. En otros, esas demandas son un medio de transformación paulatina pero profunda del sistema. Y en otros más la defensa de los derechos humanos es el espejo en el que tod@s nos miramos. Porque al fin al cabo la demanda de respeto a la diferencia, de reconocimiento a la cultura, de mejores condiciones de vida, de un arte libre, de una información alternativa, de equidad de género, de libertad, de democracia, de justicia, no son sino demandas de derechos del ser humano.
Ellos y ellas nos encontrarán a nosotros, los neozapatistas, a su lado en sus luchas particulares, locales, regionales y nacionales. Nosotros creemos que todos tenemos que esforzarnos por escucharlos, es decir, por respetarlos. Porque ustedes deben entender que ellos también tienen un lugar en este "nosotros" que queremos construir grande y colectivo.
Pero escuchar y respetar no significa subordinarse, obedecer, callar. Ustedes han hecho de la crítica y el cuestionamiento sus banderas y métodos: cuestionamiento al machismo que se cuela hasta en el lenguaje; crítica a los grandes medios de comunicación que imponen hasta qué bebemos y cómo lo bebemos; cuestionamiento a un modo de producir y circular el arte; crítica a las múltiples pirámides de mando y obediencia que se reproducen arriba... y abajo a la izquierda; cuestionamiento a las modas y modos con los que se mediatiza la diferencia; crítica a la sordera frente a la rabia del pueblo.
Porque si un movimiento anticapitalista no aspira a transformar todo y no sólo las relaciones de propiedad y producción, entonces no vale la pena y no hará sino repetir injusticias ancestrales, pero ahora con una nueva coartada.
Si la transformación que pretendemos no incluye la transformación radical de las relaciones de género entre hombres y mujeres, las generacionales entre "maduros" y jóvenes, las de convivencia entre heterosexuales y cada-quien-su-modo, las culturales entre indígenas y no indígenas, las de vida entre seres humanos y naturaleza, entonces esa transformación no pasará de ser una caricatura más entre las que ya abundan en el libro de la historia.
Alguien ahí dijo que si no podemos bailar en esta revolución es que no es nuestra revolución. Habría que agregar que si en esta revolución no cambian las relaciones entre las diferencias que pueblan el ser humano entonces no es nuestra revolución y habrá que hacer otra, y otra, y otra más, hasta que el "Nadie" que somos brille con todos los colores que somos y en todas las formas que tenemos.
Si ustedes deben entender que esos otr@s diferentes a ustedes tienen un lugar, ell@s deben entender también que ustedes tienen un lugar en el mundo, en la Sexta y en la otra campaña.
Hace algunos días, en la reunión con pueblos indios y organizaciones indígenas, señalamos que los neozapatistas estaríamos con los indígenas en la defensa de su diferencia y su especificidad como indígenas. Ahora les decimos que el EZLN y su Comisión Sexta estarán con ustedes en la defensa de su autonomía e independencia, en su oposición a la creación de una estructura organizativa centralizada y jerárquica. Nuestra idea no es una sino muchas organizaciones, no uno sino muchos modos, no uno sino todos los colores que, abajo y a la izquierda, pinta la rebeldía.
Así que estaremos con las organizaciones políticas de izquierda que luchan contra el capitalismo y proponen una nueva relación social, con los pueblos indios que se mantienen firmes en sus derechos y cultura, con las organizaciones y movimientos sociales que demandan mejores condiciones de vida y de trabajo.
Pero también estaremos con los artistas de la calle o de lugares poco o nada conocidos, con los medios alternativos de comunicación, con los hip-hoperos o raperos o skateros o darketos o etceteretos, con la banda, con los homosexuales y lesbianas, con los travestis, transexuales y transgenéricos, con las feministas, con las organizaciones de defensa de los derechos humanos y por la libertad a los presos políticos, con los modos de los jóvenes y jóvenas, con la raza, con los individuos e individuas, en fin, con tod@s que han hecho suya la Sexta y construyen ya, con nosotros, la otra campaña.
Podría terminar diciéndoles que no se dejen cooptar o absorber, que defiendan su espacio y su trabajo, pero estoy seguro que tod@s saben que el espíritu de la Sexta y de la otra campaña no es decirle a nadie lo que haga o no haga, sino escuchar, aprender y unir lo que cada quien hace.
Y tan - tan. Que tengan un buen viaje. Nos vemos el 16 de septiembre.
Ya se me olvidaba, también les quería avisar que la reunión preparatoria que sigue ahora es la que corresponde a mujeres, hombres, ancianos, niños y niñas, a título individual, familiar, de comunidad, calle, barrio o vecindad. La llegada es el día viernes 2 de septiembre, la reunión el sábado 3 y el regreso el domingo 4 de septiembre. La reunión será en el poblado de Dolores Hidalgo, en el territorio del MAREZ San Manuel, Caracol de La Garrucha. Dolores Hidalgo es el poblado donde se realizó la reunión con organizaciones y movimientos sociales. Las compañeras y compañeros del Frayba le darán orientaciones de cómo llegar sin perderse y, si alguien lo solicita, de cómo no llegar perdiéndose.
No se tarden porque estoy enfermito de gripa y noto, horrorizado, que estoy perdiendo mi suculenta cintura.
Por la Comisión Sexta del EZLN.
Desde las montañas del sureste mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, agosto de 2005.
Wednesday, August 31, 2005
Sin protagonismo político, más de 200 personas exponen propuestas al EZLN

Comunidad Autonoma Zapatista Juan Diego, Chis., 27 de agosto. Posrupestres, poszapatistas, posmodernos, los hijos del nuevo siglo, de variables tendencias ácratas, o demócratas directos, hicieron la reunión más concurrida de las preparatorias de la otra campaña zapatista. Cada semana llega más gente a las reuniones. Ahora, la conglomeración fue en las praderas interiores del vasto poblado de San Miguel, enclave tzeltal donde empezó en 1994 el encuentro de la prensa y la sociedad civil con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Bueno, ahora existe un nuevo poblado, Juan Diego (llamado así por un Juan y un Diego caídos en el transcurso de la guerra del sureste, y no por algún milagro guadalupano).
Aquí estamos, bajo toldo la concurrencia, y en una cabaña abierta (sin cuarta pared) hecha de tablas y tejas, que funciona como estrado y escenario, la comandancia zapatista y los ponentes, oradores o cantadores que suman dos centenares en el orden al bat. Nuevo récord para el reportero en cuanto a número de apuntados, que además seguramente tomarán la palabra, no importa a qué horas.
Colectivos, brigadas, antigrupos y otras variables de la estela zapatista en las ciudades del país se unen hoy aquí a las organizaciones no gubernamentales (más circunspectas), así como comités de derechos humanos, grupos ciudadanos como Paz con Democracia y proyectos de igualdad sexual. El caldo es de chavos, tanto en el camping en las colinas como durante la sesión misma. Da, en los hechos, inmediata respuesta a la disyuntiva planteada por el subcomandante Marcos al inicio del encuentro sobre la manera en que se tomarían las decisiones y rumbos de la otra campaña. Horizontalmente, no desde arriba. Entre todos.
La Brigada por la Esperanza Zapatista, de Puebla, diría: "Nadie debe ser gobernado". Se trata de un grupo que ha observado la corrupción profunda de la academia y la clase política poblana, junto con la migración masiva de los pueblos mixtecos y el incremento de suicidios (uno cada tres días en 2005) a niveles históricos. No me parecieron muy anarquistas, pero la tónica prevaleciente es de fuerte autodeterminación (sexual, cultural, comunitaria) y antiautoritarismo.
Aquello de suscribir la Sexta Declaración de la Selva Lacandona no plantea hoy ningún enigma. Ni el Foro Gay, ni Alianza Cívica Chiapas, ni el colectivo La Banqueta Izquierda, ni Paz con Democracia dudaron en unirse a la otra campaña, pues ya la toman desde ahora como "su" lugar.
En nombre de su colectivo, un joven de 27 años, vistiendo una camiseta grande y negra del Che Guevara, emprende un recorrido cronológico de su infancia a hoy, y las estaciones de paso van del terremoto de 1985 y el germen de la solidaridad popular al movimiento cardenista de 1988, que fue abandonado por su propio dirigente, y de allí al levantamiento del EZLN en 1994, la defensa de la dignidad universitaria en 1999, y luego de la dignidad indígena en 2001, y desemboca en esta preparación de la otra campaña. Da bastante idea de la materia que compone la reunión, aunque también haya campesinos de Guerrero, grupos binacionales, lesbianas radicales, soneros y huapangueros, historiadores braudelianos, ex embajadores y ex funcionarios ex perredistas que nunca se alejaron del zapatismo.
"Pusimos en marcha el pensamiento zapatista", afirman sin jactancia los de Homo Sapienz, que desarrollan trabajo comunitario y artístico en el Centro del DF. El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, primero en tomar la palabra, había expresado que "la otra política inicia en la experiencia de las juntas de buen gobierno y en los municipios autónomos zapatistas", y se pronunció por un "nunca más" a desaparecidos, torturas, violaciones, desplazados, fueros, pueblos militarizados.
Asombrosamente, en este conglomerado don Pablo González Casanova resultó la voz más alta, la de todos. "Esto es una cosa nueva", dijo por la tarde. "Una reunión política donde en vez de decirles qué deben hacer, les preguntan qué están haciendo. Esta es la maravillosa lucha por la dignidad, la autonomía, que plantea toda una fuerza física", celebró. Le aplaudieron mucho. La juventud puede ser contagiosa todavía.
El ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México también habló como maestro, como hombre grande que ha visto muchas cosas, y recordó el golpe de Chile. No hay que confiarse, dijo a los chavos. Y les habló del mundo: de la lucha mundial, que también se libra aquí, hoy mismo. Ellos saben, por eso están aquí. Igual que don Pablo.
Las intervenciones dan para todo. La "lotería" de Iztacalco, un número bufo del folclor contemporáneo, enciende risas donde también encendieron simpatías los colectivos La Curva, Ciudad Humana, Callejero, Brujas, Heberto Castillo, Abusos y Costumbres, Zopilotes Negros, Conciencia Crítica, Pintar Obedeciendo.
Las radios comunitarias La Voladora, Zapote y Pacheco se agregan a ONG que trabajan en comunidades de los estados del sur, grupos ecologistas y centros de estudios sociales y económicos. "Si la Sexta no llega a la gente, va a ser pura chaqueta mental", prevendría un colectivo Sin Nombre (en la reunión hubo dos "llamados" igual). Y que lo digan.
Ningún protagonismo político, pero sí disposición inmediata a la acción, el performance existencial y la resistencia en el barrio, la escuela, los espacios públicos y los comportamientos privados. Por ahí van una tras otra las propuestas prácticas de la maratónica participación de más de 200, que al anochecer no habían llegado a la mitad siquiera.
Un colectivo de distribuidores de café de las comunidades rebeldes dijo: "los zapatistas son nuestra conciencia crítica". De plano. Lo podría haber dicho la gran mayoría de los presentes. Radio Vacilón transmitiendo vía satélite desde territorio liberado zapatista entonó una canción mundialmente desconocida: "Que lo vengan a ver / que lo vengan a ver / cambia de colores / y también cambia de piel", dedicada a Vicente Fox. Los mil 200 asistentes ríen, palmean, se aprenden el estribillo de esa "ponencia".
Un animo de batucada y cantos a palmas, sones con jarana y baile hasta las altas horas va unido a los rollos, discursos, testimonios, proclamas que de manera coherente asumen la Sexta, de modo tal que algunos se ahorran decirlo. Reina un desenfado festivo, sin fardos ideológicos (de lo que un asistente me señala el riesgo de resultar "poco político"; y en términos convencionales, sí que lo es). Algo tendrá que ver con la "nueva política" que la naciente movilización del zapatismo declara buscar.
Hijos y sobrinos En ánimo comparativo, de las cuatro reuniones que van, ésta es la más orgánicamente zapatista: casi sin excepción, todos los grupos presentes se originaron del levantamiento rebelde, o de sus ideas y acciones. Son hijos del zapatismo. O cuando menos, sobrinos. Escuchan la sarta (como se dice de un collar) de participaciones, la Comisión Sexta de comandantes zapatistas, el despliegue de insurgentes armados que acompañan y escoltan al subcomandante Marcos, y éste mismo, con una atención que va de lo divertido a lo estoico, pues para esto también entrena la resistencia.
Se entremezclan tranquilamente mujeres y hombres de la comunidad indígena con la extraña muchedumbre que inunda sus solares; los niños juegan con los visitantes y entre sí. Las bases de apoyo zapatistas prestan atención a todo, y lo que ven y oyen los alegra. A lo que aquí se fermenta le faltan pocos grados para ser un happening, y si no llega a tanto es porque, aún si no lo parecen, todos los presentes son gente seria en lo que hacen, usen o no la metodología del relajo. El Multiforo Alicia, la Quinta Brigada, el grupo Timón (secuela del memorable grupo de mujeres profesionistas Rosario Castellanos, que nació y operó en los diálogos de San Andrés), el peculiar universo de las ONG nacionales e internacionales de San Cristóbal de las Casas, las bandas de Guadalajara, Tlaxcala y Morelos. Unos representan lo que resulta de cuando la labor humanitaria se politiza; otros, con sus garras, encarnan la cuarta o quinta generación del zapatismo de Zapata en un mar de tatuajes en lugares insospechados del cuerpo: los collares de cuero que usaría un perro expresan libertad. Los aretes, piercing, estoperoles, parches negros antifascistas. Unos son grafiteros. El grupo Toma las Calles asume la precariedad como "proyecto de vida" desde el desempleo o el trabajo temporal y explotado.
Una reunión de gente sin temor. Alguien se pronuncia por que "en cada lucha haya siempre un artista". Hay quienes emprenden "la otra campaña del otro lado", o bien aportan su colectivo en Los Angeles. Las fronteras no son problema para el "mero zapatismo" no indígena, que también existe, y parece tener cuerda para rato.
Monday, August 29, 2005
Palabras de inicio del EZLN en la reunión con Organizaciones y Movimientos Sociales.
Bienvenidos compañeros y compañeras de las Organizaciones Sociales y Movimientos que suscriben la Sexta Declaración:
Bienvenidos los que llegaron:
Bienvenidos los que no pudieron venir:
Compañeros y compañeras:
Al inicio de cada una de estas reuniones preparatorias, es nuestra costumbre informar de cómo van las adhesiones a la Sexta y a la “Otra Campaña”. Hasta el día 17 de Agosto, según el informe de los compañeros y compañeras de la Revista Rebeldía, teníamos lo siguiente:
Organizaciones Políticas: 47
Organizaciones Indígenas: 92
Organizaciones Sociales: 67
ONG’S, colectivos, grupos 275
Individuales 1,010 personas
Esto es sólo en lo que se refiere a la página electrónica. Pensamos, tal vez con ingenuidad, que serán más cuando, con su apoyo, haya locales para tal efecto en otras partes de México, y cuando empecemos el recorrido por la República Mexicana.
Hoy, hay aquí reunidas organizaciones y movimientos sociales de izquierda. La inmensa mayoría ha suscrito la Sexta y han manifestado su voluntad de participar, primero en la preparación de la “Otra Campaña”, y luego en su realización. Hay algunas organizaciones que están aquí y que no se han sumado a la Sexta, o que sólo están de acuerdo con algunas partes. Hay también observadores nacionales e internacionales. Aunque no es ésta la reunión que les corresponde, están aquí para conocer la palabra y las posiciones de todos los que quieran hacerlas públicas. A todos y a todas les damos la bienvenida.
En la pasada reunión preparatoria con las organizaciones políticas de izquierda que suscriben la Sexta Declaración, les hacíamos nosotros, los del EZLN, un reconocimiento doble: uno por mantenerse en el pensamiento de izquierda cuando la moda es el centro, la moderación y la claudicación disfrazadas de “madurez”, y otro por haber atendido a nuestra invitación a pesar de las desatenciones y menosprecios que habíamos tenido para algunas de ellas en ocasiones anteriores. Asumí entonces mi error y les pedí disculpas. Hoy repito uno y las otras, aunque ahora a sus organizaciones y movimientos sociales.
Con lo que ha pasado en las últimas semanas, quisiéramos agregar, de nosotros hacia ustedes, un reconocimiento más a las organizaciones y movimientos sociales que mantienen su adhesión a la Sexta y a todos y todas quienes se han sumado a últimas fechas.
Como es público, la posición del EZLN respeto al proceso electoral, y en particular hacia el PRD y el señor López Obrador, ha recibido ataques, críticas, señalamientos y acusaciones provenientes de casi todo el espectro de lo que se conoce como “opinión pública”. Lo menos que se ha dicho es que se trata de un berrinche de un “Marcos” panzón y desgastado. Algunos señalamientos han ido más lejos y decretan que le estamos haciendo el juego a la derecha, pues al criticar al PRD y a López Obrador estamos, implícitamente, llamando a votar por el PRI o por el PAN. No sólo, por insinuaciones o acusaciones directas, se dice que ha habido un “arreglo” (o un “pacto”, para hablar en sus términos) entre el EZLN y la derecha, particularmente entre Marcos y el Salinismo, para impedir que Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia. Hay quienes nos acusan de ruines y hace notar la coincidencia entre nuestras palabras y la enésima reaparición del primer “innombrable”. Paradójicamente no ha habido ninguna argumentación racional en contra de lo que hemos dicho (y seguiremos diciendo). Si acaso, dicen que estamos exagerando en la denuncia sobre las agresiones perredistas, en la traición a los Acuerdos de San Andrés y en el señalamiento de que el proyecto de López Obrador no es de izquierda, ni siquiera de izquierda reformista, sino francamente neoliberal.
Si a pesar de que, adhiriéndose a la Sexta, son también sospechosos, todos, de hacerle el juego a la derecha, de haber pactado con el Salinismo o el Foxismo (si es que hay alguna diferencia), y de estar en posibilidad de arruinar la llegada de un gobierno de izquierda (sólo una posibilidad, tampoco crean que nos dan mucho peso en las encuestas o en las urnas), ustedes han venido hasta acá, con las incomodidades y desgaste que eso implica, pues claro les decimos que nos admira, se los reconocemos y lo saludamos.
Nosotros estamos diciendo todo esto a ustedes, a ustedes y a todos los que han decidido caminar con nosotros en la Sexta. Sabemos que sólo una parte de lo que digamos aparecerá en los grandes medios de comunicación, sabemos que sólo una parte tomarán los críticos que ahora proliferan, sabemos que sólo una parte será tomada para reforzar sentencias y complicidades. Nuestra posición completa, la que hemos ido planteando en las reuniones que hemos hecho, y que habremos de ir completando en ésta y en las que siguen, tal vez sólo será conocida por ustedes, por quienes se interesen en saber todo lo que decimos, y por quienes acceden a los medios alternativos de comunicación. Tal vez, quienes nos llaman la atención por groseros y desacomedidos, deberían intentar no quedarse en las declaraciones que se resaltan, comprensiblemente, en los medios, y entrarle a todo lo que hemos dicho, decimos y diremos, sobre la Sexta, sobre la “Otra Campaña”, sobre el mundo y sobre México. Tal vez entonces se darían cuenta de que, junto con nuestro “modo” de reclamar, está también nuestro “modo” de explicar, de explicarnos. No estamos escondiendo nada, todo está claro y a disposición de quien quiera ver, oír, comprender.
Nosotros suponemos que ustedes, y todos los que se han sumado a la Sexta, han encontrado en ellas, en la Sexta y en la Otra Campaña, algo que no encontraban en otra parte. Ni en los partidos políticos institucionales, ni en las campañas pre-electorales y electorales, ni en los proyectos de esos partidos.
La Sexta ha planteado sólo líneas generales, y ha ofrecido que las concreciones que esas líneas demandan no sean producto de la organización que convoca, el EZLN en este caso, sino la discusión y el acuerdo, basados en el respeto a los modos de cada quien y en igualdad, de todos los que decidan hacer este camino y construir esa “otra cosa” que en cada uno tiene una figura y un color, y que tendrá la figura y el color que acordemos entre todos.
Así que hoy, a nombre de mis compañeros y compañeras, mujeres, hombres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación de Nacional, les reitero: tienen aquí, en la Sexta y en la Otra Campaña, un lugar. Un lugar que respetaremos. Ofrecemos respeto y trato de iguales a todo aquel que camine a nuestro lado. Ni mando ni subordinación. Ni fusiones ni escisiones. No patrocinadas o promovidas por nosotros. Cada quien tenemos nuestra historia, nuestra experiencia, nuestra forma organizativa. Conservándolas o enriqueciéndolas, caminaremos juntos, y, juntos, iremos construyendo lo que decidamos, en colectivo, construir. La Sexta es clara en lo que dice y clara en lo que no dice: vamos a tratar de hacer otra forma de política, vamos a tratar de construir un programa nacional de lucha, de izquierda y anticapitalista, y vamos a impulsar la demanda de una nueva Constitución. Todo esto lo vamos a hacer con los trabajadores del campo y de la ciudad, con los desposeídos, con los perseguidos por su diferencia, con los inconformes que se rebelan y luchan contra las injusticias, con los que saben que la libertad no se obtiene con permiso del opresor, sino arrebatándosela. Ése es el “Qué”. Cómo, cuándo, dónde, con quién, a qué ritmo, con qué paso, por cuáles caminos, con cuál compañía, lo habremos de ir definiendo entre todos.
Quienes suscriben la Sexta y quienes participen en la planeación y realización de la “Otra Campaña”, encontrarán siempre en nosotros, los zapatistas del EZLN, un oído atento y respetuoso, un interés sincero en conocer su historia y planteamientos, y un compromiso honrado en cumplir, aún a riesgo de la vida propia, con los acuerdos a los que lleguemos.
En suma, quienes se consideran de izquierda anticapitalista y buscan un lugar donde se les respete y se respete su independencia organizativa, la Sexta y la “Otra Campaña” es uno de esos lugares. No el único. Ha habido, hay y habrá, felizmente, otros espacios. Nosotros tenemos éste y a él sean todos bienvenidos.
Hemos manifestado nuestro interés en establecer relaciones primero, y más adelante, si es de común acuerdo, alianzas con organizaciones políticas de izquierda, con organizaciones indígenas, con organizaciones y movimientos sociales, con Organizaciones No Gubernamentales, colectivos, grupos, individuos, y con quienes no se sienten parte de ninguno de esos rubros y que llamamos “otros, otras”, según los siguientes principios:
No a hacer acuerdos arriba para imponer abajo, sino a hacer acuerdos para ir juntos a escuchar y a organizar la indignación; no a levantar movimientos que sean después negociados a espaldas de quienes los hacen, sino a tomar en cuenta siempre la opinión de quienes participan; no a buscar regalitos, posiciones, ventajas, puestos públicos, del Poder o de quien aspira a él, sino a ir más lejos de los calendarios electorales; no a tratar de resolver desde arriba los problemas de nuestra Nación, sino a construir desde ABAJO Y POR ABAJO una alternativa a la destrucción neoliberal, una alternativa de izquierda y para México.
Sí al respeto reciproco a la autonomía e independencia de organizaciones, a sus formas de lucha, a su modo de organizarse, a sus procesos internos de toma de decisiones, a sus representaciones legítimas, a sus aspiraciones y demandas; y sí a un compromiso claro de defensa conjunta y coordinada de la soberanía nacional, con la oposición intransigente a los intentos de privatización de la energía eléctrica, el petróleo, el agua y los recursos naturales.
Es nuestro compromiso y lo cumpliremos.
Compañeros y compañeras:
Como hemos hecho en las reuniones anteriores, seguiremos explicando más de lo que pensamos y sentimos en torno a la Sexta y a la otra campaña, es decir, en torno al mundo y a México.
En nuestro país, esa etapa del capitalismo que se conoce como la globalización neoliberal, ha destruido primero y luego reordenado la política de arriba y a sus ejecutores. Nuevos pactos entre nuevos actores han suplido las viejas reglas del sistema político mexicano. Sectores de gran poder han dejado de confiar la política a los profesionales de la política y, tendencialmente, se han destruido las mediaciones entre el poder económico y el poder político. En el caos provocado por esta destrucción está emergiendo lo que nosotros llamamos la “Sociedad del Poder”, un selecto grupo de intereses, una élite que es quien en realidad dicta la imposición de políticas económicas y políticas políticas. La clase política en México tiene ahora el papel de administrar esa imposición y sus resultados, es decir, sus consecuencias. Es por eso que los partidos políticos institucionalizados pueden mutar, sin pudor alguno, de principios, programas y planes. Nunca como antes la diferenciación entre los que hacen política arriba se había visto tan simplificada: solo colores y siglas. Ya ni los personajes los diferencian. Allá arriba ya no se juegan proyectos de Nación, sino proyectos de administración. Los políticos arriba semejan gerentes buscando empleo, ofreciendo en multimedia su capacidad, carisma, don de mando, organigramas con muchas flechas y plazos, a sus empleadores. El reto ahora no es una nueva relación social, sino una nueva administración de la destrucción neoliberal aún en proceso.
Según nuestra apreciación, el desorden provocado por el Neoliberalismo en nuestro país preocupa y ocupa a los de arriba, a esa “Sociedad del Poder”. La violencia del crimen organizado es sólo uno de los focos rojos que arriba ven en el mapa que arriba nos imponen como camino y destino. El reto para ellos no es buscar la salida en la reconstrucción de las relaciones sociales, sino administrar su destrucción. Y para eso es necesario un buen administrador, con un buen equipo de administradores y con un buen plan de administración. Así, los “equipos” (o “teams”, para usar la jerga empresarial) presentan sus propuestas.
El equipo blanquiazul sólo demostró que en 4 años podía igualar lo que al equipo tricolor le tomó 70 años, y poco o nada tiene ya que ofrecer. Cumplió su parte en la destrucción y el despojo, y lo hizo con métodos y formas arcaicas que fueron, y son, un insulto a la inteligencia. Dejan de herencia un país sumido en la crisis económica y, además, con un descontento que rebasa ya con mucho las formas de control de los dominados que heredó de su antecesor tricolor. Su color se destiño aún más y el hombrecito gris que lo representará en las elecciones le marca su nueva tonalidad cromática.
El equipo tricolor, por su parte, apuesta a la desmemoria. Sus integrantes fueron los iniciadores de la pesadilla que hoy sufrimos todos los mexicanos y que, con la coartada de la revolución institucionalizada, adornaron con fraudes, matanzas y control corporativo. Hoy este equipo representa las aspiraciones del crimen organizado para consolidar su poder institucionalizado. Su regreso al Poder no significará el regreso de los felices, para ellos, tiempos idos, sino el encumbramiento de la corrupción, el crimen y la traición. Si antes su slogan fue “La revolución hecha gobierno”, ahora será “el crimen hecho gobierno”.
A diferencia del tricolor y el blanquiazul, el equipo negroamarillo sí ve para adelante.
Fortificado con los despojos que los otros equipos han dejado en el camino, propone una “nueva modernidad” o, más bien, una administración moderna. No basta, dicen, con continuar con la destrucción, hay que prever y tratar de paliar las previsibles inconformidades. Hay que atenuar los excesos, hay que “limarle los filos al neoliberalismo”. Ofrece control, mediación, administración de los conflictos. Su equipo es experto en eso, y su sucesivo paso por los equipos tricolor y blanquiazul así lo prueba. “Somos nuevos”, dicen, aunque su nómina tenga un olor a rancio y decrépito.
El equipo negroamarillo ha ofrecido, y lo reitera en sus reuniones a puerta cerrada con los mensajeros de la “sociedad del poder”, control donde ahora hay descontrol, orden donde ahora hay desorden. Ofrecen lo que más demanda tiene en épocas oscuras y sin salida aparente, ofrecen esperanza. La esperanza es la nueva mercancía. Esperanza en que las cosas cambien o en que no se pongan peor, en que mejoren o en que no empeoren, esperanza en que ahora sí es la nuestra.
Pero la esperanza, como la comida, el salario, la ropa y la vivienda varía de una clase a otra. No es lo mismo la esperanza de una política cultural que incentive la producción artística, que la esperanza de que el campo reciba los apoyos necesarios y de que la tierra sea de quien la trabaja. No es lo mismo la esperanza en que se abata la criminalidad en la colonia y la calle, que la esperanza de una vivienda digna en los cinturones de miseria que rodean ya todas las ciudades de nuestro país. No es lo mismo la esperanza en que mejoren las vialidades, a la esperanza en que ya no se criminalice la diferencia. No es lo mismo la esperanza en una administración honesta y sin corrupción, que la esperanza en que no se sigan destruyendo las conquistas sociales de los trabajadores. No es lo mismo la esperanza de que se aumenten los apoyos a la investigación científica, que la esperanza en que no se privaticen más los recursos naturales. No es lo mismo la esperanza de que el norte revuelto y brutal modere sus reclamos y exigencias, que la esperanza de que se dé por sobrepagada la deuda externa. No es lo mismo la esperanza de que se bajen los altos sueldos de gobernantes y funcionarios, que la esperanza de que termine la precariedad en el trabajo. No es lo mismo la esperanza en que gane el menos malo, que la esperanza en que exista y gane un proyecto de transformación profunda de nuestra realidad.
Todas, debo dejarlo claro para que no se piense que despreciamos, unas y otras, son esperanzas legítimas y justas. Y todas deberían ser atendidas. Pero resulta que unos se conforman con unas. También legítimo. Pero otros no, y quienes se conforman con unas pretenden, nos exigen, nos demandan, que también nos conformemos con ellas.
Pero la única diferencia no esta sólo en la oferta de una nueva mercancía. Es claro y evidente que el negroamarillo es atacado por la más extrema derecha y por algunos señores del dinero. Cada vez menos, por cierto, pero todavía es notable.
¿Por qué entonces, preguntan los que sinceramente ponen esperanzas y empeño en ese cambio de color apostando a que el cambio es más profundo, la saña con que es atacado el negroamarillo por ciertos sectores de las “Sociedad del Poder”? ¿Por qué los intentos sucios, como el desafuero, por dejarlo fuera? ¿Por qué el temor en determinados sectores del Poder del dinero a que llega a la grande, a la silla, a la presidencia de México?
Preguntan
¿No es algo que debería tomar en cuenta la panza con el pasamontañas que es el vocero del EZLN, para moderar sus críticas, modernidades y groserías? Después de todo, lo único que les ha hecho el negroamarillo es lo mismo que les han hecho los tricolores por décadas, ya deberían de estar acostumbrados y guardar silencio o, en el peor de los casos, usar las formas comedidas que allá arriba han establecido. ¿No sabe el cintura de boiler enmascarado que las críticas duelen más en tiempo electoral, que los balazos en manifestaciones pacíficas? ¿No están sobredimensionando los ezelenitas la contrarreforma indígena que volvió a ponerlos frente a la oscura puerta de la guerra a mediados de 2001? ¿No pueden dejar pasar o, en su defecto, sacar un largo texto que sólo leen unos cuantos, el hecho de que las legislaciones, aprobadas por unanimidad por PRI, PAN y PRD, le han dado soporte jurídico a lo que un dirigente indígena llamó la “privatización de la vida”? ¿No se dan cuenta que con esa grosera estridencia le sirven a la derecha, al retorno del otro innombrable, y a la “sociedad del poder” a la que dicen combatir?
En suma, preguntan: “¿por qué, si los zapatudos dicen que el negroamarillo y quien lo abandera en la carrera presidencial, es lo mismo que el truhán tricolor y el infumable del blanquiazul, por qué entonces lo atacan algunos poderosos (ojo, algunos, no todos, no los que son más entre los más)?
Parte de la respuesta está ahora frente a mis ojos. Estuvo en la reunión preparatoria con organizaciones políticas y en la que se realizó con las organizaciones indígenas. Estará también en la que se realice con organizaciones no gubernamentales, grupos y colectivos. Volverá a estar en la de individuos y “otr@s”. Otra parte, tal vez la mayor, es la que pretendemos escuchar con la “otra campaña”.
Lo que arriba temen es que el descontento social, y más en concreto el descontento social ORGANIZADO, no sólo no encuentre un dique y una administración que lo controle, sino que ese movimiento social organizado trastoque esa esperanza en realidad, que crezca, que se desborde, que empiece a cuestionar todo y, sobre todo, que empiece a construir, abajo y a la izquierda, una alternativa social, un nuevo país, una nueva sociedad, un nuevo mundo.
Al orden que viene de arriba, el que impone con violencia su hegemonía y pretende homogeneizarnos, ustedes y muchos como ustedes contraponen la identificación de las diferencias en tres palabras, que se pronuncian de muchas maneras pero tienen un solo significado: democracia, libertad y justicia.
La Sexta declaración de la Selva Lacandona parte de lo que somos y en donde estamos los zapatistas del EZLN, es cierto. Pero sigue en el reconocimiento de que ni somos los únicos ni mucho menos los mejores. Sigue en el reconocimiento de que hay otras experiencias y otras organizaciones, es decir, otras historias. Sigue en el reconocimiento de que son muchos los caminos de la resistencia y de la rebelión contra las injusticias, de que son muchas y variadas las diferencias entre esas resistencias y rebeldías, y que son diferentes quienes las llevan adelante. Y culmina con el llamado a intentar, juntos y abandonando todo intento de hegemonizar y homogeneizar, organizar esas experiencias, esas organizaciones, esas historias, en un proyecto con otra forma de hacer política, de izquierda anticapitalista y por una nueva constitución. Un proyecto que se autodenomina “la otra campaña”.
Compañeros y compañeras:
Repetiré lo evidente: nosotros no los estamos invitando a votar por uno u otro candidato, por uno u otro partido político.
Pero también repetiré lo que, según se ve, no es tan evidente: tampoco los estamos invitando a no votar por uno o por otro, ni a abstenerse. Como ya hemos dicho, nosotros los respetamos y respetamos sus decisiones. No seremos nosotros los jueces de lo que hagan o dejen de hacer en el proceso electoral que viene. Si deciden apoyar a alguien o deciden abstenerse, será su decisión soberana e independiente, y en nada afectará lo que ahora les ofrecemos a ustedes y a todos los que se reivindican de izquierda no institucional.
Todas las voces se han respetado y se seguirán respetando. Hay quien ha llamado a apoyar a López Obrador. Hay quien ha llamado a lanzar un candidato independiente y ha dado un nombre como propuesta. Hay quien ha llamado a promover la abstención. Y hay quienes, la mayoría hasta ahora, piensan no en el proceso electoral venidero sino más allá y, en ese sentido, no les angustia la definición de la “Otra Campaña” respecto al apoyo o rechazo a uno, el lanzamiento de un independiente o la abstención.
Si hasta ahora la información en los medios de comunicación se ha cargado a lo electoral ha sido en parte por nuestra palabra, que empezó para aclararles dudas a personas y organizaciones que nos identificaban como de un lado, y siguió y seguirá definiéndose frente a ese lado.
Lo que estamos haciendo ahora nosotros es trazar una línea clara. Una línea que no sólo fue difusa en otras ocasiones, sino, que en alguna, fue de apoyo a unos y de rechazo a otros. Muchos de ustedes fueron parte de esos otros. Para nadie es un secreto la cercanía y simpatía que teníamos, como zapatistas, con el neocardenismo y el perredismo que se congregaba en torno al señor Cárdenas Solórzano, incluyendo a López Obrador pero no sólo a él. Todo eso ha cambiado y llevamos años diciéndolo pero, como no había elecciones, no nos escucharon. Revisen la posición del EZLN a partir de mayo de 2001 y verán que lo que ahora decimos es sólo una continuación y una ratificación de lo que hemos dicho a lo largo de estos 4 años.
Lo seguiremos haciendo hasta que consideremos, nosotros y nadie más, que le ha quedado claro a quien debe quedarle claro, y hasta que allá arriba abandonen definitivamente la esperanza de que el proyecto de control que se ofrece, incluye controlar al zapatismo del EZLN que, dicho sea de paso y precisamente frente a ustedes, no es el único zapatismo, ni la única rebeldía, ni somos tampoco los únicos reticentes a los intentos de domesticación.
Las reuniones de la “otra campaña” y de la Sexta seguirán. Habrá después una primera reunión general con quienes se adhirieron. De ahí saldrá un primer esbozo de lo que sigue, pero ya definido no sólo por el EZLN sino por todas y todos los adherentes. A partir de ahí, la “otra campaña” no será sólo zapatista, sino de todos y todas los que la hagan suya.
Las campañas electorales, empezarán y serán lo que hasta ahora han sido, una patética exhibición de spots publicitarios. La “otra campaña” empezará antes, después o simultáneamente. Las campañas electorales culminarán. La “otra campaña” seguirá. Serán las elecciones. La “otra campaña” seguirá. Habrá cambio de gobierno. La “otra campaña” seguirá. Vendrán las crudas y las desilusiones. La “otra campaña” seguirá. Tal vez entonces, y sólo entonces, la “otra campaña” se revelará como lo que pretende ser: la construcción de “otra cosa”. Algo que, como todo lo que surge de abajo a de izquierda, parece imposible la víspera.
Compañeros y compañeras:
Ya para terminar nuestra intervención, les voy a contar una historia. Unas partes me las relataron los compañeros y compañeras zapatistas y otras las vi y viví. Si hay algunas imprecisiones, dejémosles a los historiadores su aclaración. Con sus hechos comprobables, sus leyendas, sus imprecisiones y sus vacíos, ésta es parte de nuestra historia, la historia del EZLN.
Este lugar donde estamos era una finca de nombre “Campo Grande”. La historia de este lugar es una síntesis apretada de la historia de los indígenas chiapanecos. Y, en algunas partes, de todos los indígenas del Sureste Mexicano, no sólo de los zapatistas.
“Campo Grande” hacía honor a su nombre: más de mil hectáreas de buena tierra, en planada, con agua abundante, caminos especialmente hechos para sacar ganado y maderas preciosas, pistas de aterrizaje para que los dueños no se empolvaran o enlodaran transitando por los caminos de terracería, y pudieran llegar a sus avionetas, miles de indígenas a quienes explotar, despreciar, violar, engañar, encarcelar, asesinar. Entonces, la reforma agraria del PRI, de la revolución institucionalizada, se concretaba en Chiapas así: las tierras buenas y en planada para los finqueros; los pedregales y los cerros para los indígenas.
El dueño de “Campo Grande” fue Segundo Ballinas, conocido entre los habitantes de más edad de estos rumbos como un asesino, violador y explotador de indígenas, principalmente de mujeres, niños y niñas. Después la finca se fraccionó: una parte se llamó “Primor” y su dueño fue Javier Castellanos, uno de los fundadores de la Unión de Propietarios del Segundo Valle de Ocosingo, una de esas asociaciones con las que los finqueros disfrazaban sus guardias blancas; otra parte se llamó “Tijuana” y su propietario era un coronel del Ejército Mexicano, Gustavo Castellanos, que mantenía sojuzgada a la gente con su guarnición personal. Y otra parte fue propiedad de José Luis Solórzano, miembro del PRI y su candidato a distintos puestos, conocido en la zona por sus promesas incumplidas, sus mentiras descaradas y su trato prepotente y despectivo hacia los indígenas. Así que en estas tierras se sintetizaba el Poder en Chiapas: finqueros, ejército y PRI-Gobierno. Para esa maldita trinidad, Chiapas podía ser un potrero para ganado, una hacienda para ejercer el derecho de pernada incluso con niñas, un campo de tiro sobre blancos humanos, y uno de los laboratorios de los más modernos de la “democracia” del PRI: aquí no era necesario conocer los candidatos, ni siquiera sus nombres, ni sus propuestas, ni saber la fecha de la elección, ni cuáles eran las opciones, ni tener identificación. Vaya, ni siquiera era necesario acudir a las urnas.
En cada proceso electoral, en la Cabecera de Ocosingo, en los locales de las asociaciones de propietarios y ganaderos, se pagaba con una torta y un refresco la jornada llenando boletas electorales. Claro que esa “democracia” tenía sus excesos: en alguna de las elecciones antes del año del 94, el PRI obtuvo más del 100% de la votación. Tal vez fueron demasiadas tortas y refrescos.
En un agosto como éste que nos recibe aquí, pero en el año de 1982, los finqueros y sus guardias blancas desalojaron con violencia a los habitantes del poblado Nueva Estrella. Balacearon, golpearon y tomaron presos a los indígenas varones. Algunos fueron asesinados. A las mujeres las pusieron aparte y las obligaron a ver cómo quemaban sus casas. Les quitaron todo. Al tiempo regresaron. Cuando todavía alguien les pregunta por qué regresaron después de todo lo que les hicieron, ellos responden con este gesto.
En 1994, el primero de enero, miles de indígenas de esta zona tzeltal, junto con miles más de la zona tojolabal, chol y tzotzil, después de 10 años de preparación, se cubrieron el rostro, cambiaron de nombre y, nombrados colectivamente como “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”, se alzaron en armas. Los finqueros huyeron, lo mismo hicieron sus guardias blancas, y dejaron abandonadas las armas sobre las que sustentaban su dominación. Los zapatistas recuperaron las tierras. Ojo: no las “tomaron”, sino que las “recuperaron”. Así llamaron los compañeros y compañeras a este acto de justicia que hubo de esperar decenas de años para cumplirse. Estas tierras que fueron de indígenas y que fueron usurpadas, ahora vuelven a ser de indígenas. Han sido, pues, recuperadas. Las tierras se repartieron. Cientos de familias indígenas, que antes se amontonaban en un espacio de 2 hectáreas, fundaron, junto a otros indígenas sin tierra de otros poblados de la zona, este poblado zapatista que hoy nos recibe. Este poblado ahora habitado, entre otros, por aquellos que fueron atacados por los finqueros en 1982.
Este poblado zapatista se llama “Dolores Hidalgo” y, según me cuentan los fundadores, veteranos del alzamiento de 94, el significado de “Dolores” es el del dolor que tenemos de más de 500 años de resistencia, y el nombre de “Hidalgo” es por Don Miguel Hidalgo y Costilla que luchó por la Independencia de México.
Fíjense que dijeron “500 años de resistencia” y no “500 años de dominación”. Es decir, a pesar de la dominación, nunca se ha dejado de resistir a ella. Y cuando hablamos de la dominación, es decir, cuando contamos nuestra historia, hablamos también de la resistencia. Y ahora no estoy hablando de nuestra historia como EZLN, sino de nuestra historia común, la que compartimos con ustedes, con sus organizaciones y sus movimientos. Nuestra historia común es que, donde alguien dice “Mando y dominio”, nosotros, ustedes, decimos “resisto y me rebelo”.
Pero los zapatistas que fundaron “Dolores Hidalgo”, no se refieren sólo a la resistencia. Nombran también el dolor de ella. El dolor de lo largo del camino, el dolor del cansancio, el dolor de quienes traicionan en el trayecto, el dolor de las derrotas, el dolor de los errores, y, sobre todo, el dolor de seguir adelante a pesar de todos los dolores.
De su historia como organización y como movimiento, de sus dolores, de su resistencia y rebelión, nos contarán ustedes. Seguramente, en más de una historia nos reconoceremos. Muchas de otras nos parecerán ajenas. Pero en todas iremos aprendiendo de ustedes. Y les diremos lo que ya les hemos dicho a otros: que queremos seguir aprendiendo. Aprenderemos, con ustedes y con muchos más como ustedes, a bien pensar, bien decir y a bien sentir cuando digamos: “compañero, compañera”.
Bienvenidos Compañeros, bienvenidas compañeras.
Muchas Gracias.
Friday, August 26, 2005
Historia de un poblado zapatista

Subcomandante Insurgente Marcos
Compañeros y compañeras:
Les voy a contar una historia. Unas partes me las relataron los compañeros y las compañeras zapatistas, y otras las vi y viví. Si hay algunas imprecisiones, dejémosles a los historiadores su aclaración. Con sus hechos comprobables, sus leyendas, sus imprecisiones y sus vacíos, ésta es parte de nuestra lucha, la historia del EZLN.
Este lugar donde estamos era una finca de nombre Campo Grande. La historia de este lugar es una síntesis apretada de la historia de los indígenas chiapanecos. Y, en algunas partes, de todos los indígenas del sureste mexicano, no sólo de los zapatistas.
Campo Grande hacía honor a su nombre: más de mil hectáreas de buena tierra, en planada, con agua abundante, caminos especialmente hechos para sacar ganado y maderas preciosas, pistas de aterrizaje para que los dueños no se empolvaran o enlodaran transitando por los caminos de terracería y pudieran llegar en sus avionetas; miles de indígenas a quienes explotar, despreciar, violar, engañar, encarcelar, asesinar. Entonces, la reforma agraria del PRI, la revolución institucionalizada, se concretaba en Chiapas así: las tierras buenas y en planada para los finqueros; los pedregales y cerros para los indígenas.
El dueño de Campo Grande fue Segundo Ballinas, conocido entre los habitantes como un asesino, violador y explotador de indígenas, principalmente de mujeres, niños y niñas. Después la finca se fraccionó: una parte se llamó Primor y su dueño fue Javier Castellanos, uno de los fundadores de la Unión de Propietarios del Segundo Valle de Ocosingo, una de esas asociaciones con las que los finqueros disfrazaban sus guardias blancas; otra parte se llamó Tijuana y su propietario era un coronel del Ejército Mexicano, Gustavo Castellanos, que mantenía sojuzgada a la gente con su guarnición personal. Y otra parte fue propiedad de José Luis Solórzano, miembro del PRI y su candidato a distintos puestos, conocido en la zona por sus promesas incumplidas, sus mentiras descaradas y su trato prepotente y despectivo hacia los indígenas. Así, en estas tierras se sintetizaba el Poder de Chiapas: finqueros, ejército y PRI-Gobierno. Para esa maldita trinidad, Chiapas podía ser un potrero para ganado, una hacienda para ejercer el derecho de pernada, incluso con niñas; un campo de tiro sobre blancos humanos y uno de los laboratorios de lo más moderno de la "democracia" del PRI: aquí no era necesario conocer a los candidatos, ni siquiera sus nombres ni sus propuestas, ni saber la fecha de la elección ni cuáles eran las opciones ni tener identificación. Vaya, ni siquiera era necesario acudir a las urnas.
En cada proceso electoral, en la cabecera de Ocosingo, en los locales de las asociaciones de propietarios y ganaderos, se pagaba con una torta y un refresco la jornada llenando boletas. Claro que esa "democracia" tenía sus excesos: en alguna elección antes del año de 1994 el PRI obtuvo más de ciento por ciento de la votación. Tal vez fueron demasiadas tortas y refrescos.
En un agosto como éste que nos recibe aquí, pero en el año de 1982, los finqueros y sus guardias blancas desalojaron con violencia a los habitantes del poblado Nueva Estrella. Balacearon, golpearon y tomaron presos a los indígenas varones. Algunos fueron asesinados. A las mujeres las apartaron y las obligaron a ver cómo quemaban sus casas. Les quitaron todo. Al tiempo regresaron. Cuando alguien les preguntaba por qué regresaron después de todo lo que les hicieron, ellos respondían con este gesto (Marcos abre una mano con los dedos hacia arriba, dando a entender: "por huevos").
En 1994, el primero de enero, miles de indígenas de esta zona tzeltal, junto con miles más de las zonas tojolabal, chol y tzotzil, después de diez años de preparación, se cubrieron el rostro, cambiaron de nombre y nombrados colectivamente como "Ejército Zapatista de Liberación Nacional" se alzaron en armas. Los finqueros huyeron, lo mismo hicieron sus guardias blancas, y dejaron abandonadas las armas sobre las que sustentaban su dominación. Los zapatistas recuperaron las tierras. Ojo: no las "tomaron", sino que las "recuperaron". Así llaman los compañeros y compañeras a este acto de justicia que hubo de esperar decenas de años para cumplirse. Estas tierras que fueron de indígenas y que fueron usurpadas, ahora vuelven a ser indígenas. Han sido pues recuperadas. Las tierras se repartieron. Cientos de familias indígenas, que antes se amontonaban en un espacio de 2 hectáreas, fundaron, junto con otros indígenas sin tierra de otros poblados de la zona, este poblado zapatista que hoy nos recibe. Este poblado ahora es habitado, entre otros, por aquellos que fueron atacados por los finqueros en 1982.
Este poblado zapatista se llama Dolores Hidalgo y, según me cuentan los fundadores, veteranos del alzamiento de 1994, el significado de "Dolores" es el del dolor que tenemos de más de 500 años de resistencia, y el nombre de "Hidalgo" es por don Miguel Hidalgo y Costilla, que luchó por la independencia.
Fíjense que dijeron "500 años de resistencia" y no "500 años de dominación". Es decir, a pesar de la dominación nunca han dejado de resistir a ella. Y cuando hablamos de dominación, es decir, cuando contamos nuestra historia, hablamos también de la resistencia. Y ahora no estoy hablando de nuestra historia como EZLN, sino de nuestra historia común, la que compartimos con ustedes, con sus organizaciones sociales y sus movimientos. Nuestra historia común, ésa que, donde dice "mando y domino", nosotros y ustedes decimos "resisto y me rebelo".
Pero los zapatistas que fundaron Dolores Hidalgo no se refieren sólo a la resistencia. Nombran también el dolor de ella. El dolor de lo largo del camino; el dolor del cansancio, el dolor de quienes traicionaron en el trayecto, el dolor de las derrotas, el dolor de los errores y, sobre todo, el dolor de seguir adelante a pesar de todos los dolores.
De su historia como organizaciones y como movimientos, de sus dolores de su resistencia y rebelión, nos contarán ustedes. Seguramente en más de una historia nos reconoceremos. Muchas otras nos parecerán ajenas. Pero en todas iremos aprendiendo de ustedes. Y les diremos lo que les hemos dicho a otros: que queremos seguir aprendiendo. Aprendemos con ustedes, y con muchos más como ustedes, a pensar bien, bien decir y a bien sentir cuando digamos "compañero, compañera".
Bienvenidos compañeros, bienvenidas compañeras.
Muchas gracias.
* Texto leído al inicio de la tercera reunión preparatoria de la otra campaña, convocada por el EZLN con organizaciones y movimientos sociales, realizada en la comunidad Dolores Hidalgo, municipio autónomo rebelde zapatista de San Manuel.
Thursday, August 25, 2005
Acerca de la cuarta reunión de la Sexta

EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACION NACIONAL
MEXICO
23 de agosto de 2005.
A tod@s l@s que suscriben la Sexta Declaración de la Selva Lacandona:
Compañeros y compañeras:
Para informarles que la próxima reunión preparatoria es la que corresponde a organizaciones no gubernamentales, grupos, colectivos, etcétera. La llegada es el día viernes 26 de agosto, la reunión el sábado 27 y el regreso el domingo 28 de agosto.
La reunión será en el poblado de San Miguel, en el territorio del MAREZ Francisco Gómez, caracol de La Garrucha. San Miguel está como a una hora y media de Ocosingo, sobre la carretera que va a San Quintín, unos 20 minutos después de pasar Carmen Pataté y el poblado de Javier Hernández (que es donde fue la reunión con organizaciones indígenas y pueblos indios). Según los últimos sondeos, el 98 por ciento de los encuestados piensa que el Frayba pondrá a disposición del respetable un mapita de cómo llegar; el 2 por ciento restante supone, iluso, que el mapa incluirá frituras y chocolates para perder la línea.
¡Acá los esperamos! ¡Traigan sus máscaras del Innombrable y sus banderas blanquiazules y tricolores! ¡Bote a la basura sus fajas, libros y aparatos para adelgazar! (Nota: tod@s l@s esbelt@s podrán asistir, pero serán mirados con desaprobación y enfado por el pleno de la asamblea... bueno, por la mayoría... bueno, por un tanto... bueno por el presidium... mmh... bueno, yo los voy a mirar feo).
Por la Comisión Sexta del EZLN.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos
México, agosto del 2005.
P.D. QUE PINTA SU GRAFFITI.- "Haga Patria, adopte un(a) gordito(a)".
P.D. QUE ENSAYA LA REDACCION DE UN NUEVO MANIFIESTO INCENDIARIO.- "¡Gordit@s del mundo, uníos! ¡No tenéis nada que perder, más que vuestras despensas!"
P.D. DE OFERTA.- ¿Es usted gordita o gordito? ¿Es malcriado y grosero? ¿Pone los codos en la mesa a la hora de la comida? ¿Tira la ceniza en la alfombra? ¿Bosteza sin recato alguno cuando le leen los 50 puntos del "Programa Alternativo de la Nación"? ¿Deja sin tapar la pasta de dientes? ¿Eructa cuando le da la gana? ¿No se lava las manos antes de ir al baño y después de comer? (o al revés). ¿No da las gracias cuando lo traicionan, balacean, secuestran y torturan? ¿Pone las patas encima del sofá? En suma, ¿es usted un transgresor de las buenas maneras? ¡Adhiérase a la Sexta Declaración! ¡Entrele a la otra campaña! ¡Se sorteará un Manual de Carreño! ¡Aproveche! ¡Ultimos días!
El Sup acomodando, en sus (todavía) bien torneadas piernas, el coqueto liguero negro (modelo "¡oh-my-darling-yes-more-more-oh-yes-ahaaa!") del que, lamentablemente, no dan cuentas las crónicas, seguramente para hacerle el juego a la derecha esbelta.
COMUNICADO DEL EZLN REUNIÓN CON ORGANIZACIONES Y MOVIMIENTOS SOCIALES
Palabras de inicio del EZLN en la reunión con Organizaciones y Movimientos Sociales.
REUNIÓN PREPARATORIA DE LA SEXTA, agosto 20, 2005
Bienvenidos compañeros y compañeras de las Organizaciones Sociales y Movimientos que suscriben la Sexta Declaración:
Bienvenidos los que llegaron:
Bienvenidos los que no pudieron venir:
Compañeros y compañeras:
Al inicio de cada una de estas reuniones preparatorias, es nuestra costumbre informar de cómo van las adhesiones a la Sexta y a la “Otra Campaña”. Hasta el día 17 de Agosto, según el informe de los compañeros y compañeras de la Revista Rebeldía, teníamos lo siguiente:
Organizaciones Políticas: 47
Organizaciones Indígenas: 92
Organizaciones Sociales: 67
ONG’S, colectivos, grupos 275
Individuales 1,010 personas
Esto es sólo en lo que se refiere a la página electrónica. Pensamos, tal vez con ingenuidad, que serán más cuando, con su apoyo, haya locales para tal efecto en otras partes de México, y cuando empecemos el recorrido por la República Mexicana.
Hoy, hay aquí reunidas organizaciones y movimientos sociales de izquierda. La inmensa mayoría ha suscrito la Sexta y han manifestado su voluntad de participar, primero en la preparación de la “Otra Campaña”, y luego en su realización. Hay algunas organizaciones que están aquí y que no se han sumado a la Sexta, o que sólo están de acuerdo con algunas partes. Hay también observadores nacionales e internacionales. Aunque no es ésta la reunión que les corresponde, están aquí para conocer la palabra y las posiciones de todos los que quieran hacerlas públicas. A todos y a todas les damos la bienvenida.
En la pasada reunión preparatoria con las organizaciones políticas de izquierda que suscriben la Sexta Declaración, les hacíamos nosotros, los del EZLN, un reconocimiento doble: uno por mantenerse en el pensamiento de izquierda cuando la moda es el centro, la moderación y la claudicación disfrazadas de “madurez”, y otro por haber atendido a nuestra invitación a pesar de las desatenciones y menosprecios que habíamos tenido para algunas de ellas en ocasiones anteriores. Asumí entonces mi error y les pedí disculpas. Hoy repito uno y las otras, aunque ahora a sus organizaciones y movimientos sociales.
Con lo que ha pasado en las últimas semanas, quisiéramos agregar, de nosotros hacia ustedes, un reconocimiento más a las organizaciones y movimientos sociales que mantienen su adhesión a la Sexta y a todos y todas quienes se han sumado a últimas fechas.
Como es público, la posición del EZLN respeto al proceso electoral, y en particular hacia el PRD y el señor López Obrador, ha recibido ataques, críticas, señalamientos y acusaciones provenientes de casi todo el espectro de lo que se conoce como “opinión pública”. Lo menos que se ha dicho es que se trata de un berrinche de un “Marcos” panzón y desgastado. Algunos señalamientos han ido más lejos y decretan que le estamos haciendo el juego a la derecha, pues al criticar al PRD y a López Obrador estamos, implícitamente, llamando a votar por el PRI o por el PAN. No sólo, por insinuaciones o acusaciones directas, se dice que ha habido un “arreglo” (o un “pacto”, para hablar en sus términos) entre el EZLN y la derecha, particularmente entre Marcos y el Salinismo, para impedir que Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia. Hay quienes nos acusan de ruines y hace notar la coincidencia entre nuestras palabras y la enésima reaparición del primer “innombrable”. Paradójicamente no ha habido ninguna argumentación racional en contra de lo que hemos dicho (y seguiremos diciendo). Si acaso, dicen que estamos exagerando en la denuncia sobre las agresiones perredistas, en la traición a los Acuerdos de San Andrés y en el señalamiento de que el proyecto de López Obrador no es de izquierda, ni siquiera de izquierda reformista, sino francamente neoliberal.
Si a pesar de que, adhiriéndose a la Sexta, son también sospechosos, todos, de hacerle el juego a la derecha, de haber pactado con el Salinismo o el Foxismo (si es que hay alguna diferencia), y de estar en posibilidad de arruinar la llegada de un gobierno de izquierda (sólo una posibilidad, tampoco crean que nos dan mucho peso en las encuestas o en las urnas), ustedes han venido hasta acá, con las incomodidades y desgaste que eso implica, pues claro les decimos que nos admira, se los reconocemos y lo saludamos.
Nosotros estamos diciendo todo esto a ustedes, a ustedes y a todos los que han decidido caminar con nosotros en la Sexta. Sabemos que sólo una parte de lo que digamos aparecerá en los grandes medios de comunicación, sabemos que sólo una parte tomarán los críticos que ahora proliferan, sabemos que sólo una parte será tomada para reforzar sentencias y complicidades. Nuestra posición completa, la que hemos ido planteando en las reuniones que hemos hecho, y que habremos de ir completando en ésta y en las que siguen, tal vez sólo será conocida por ustedes, por quienes se interesen en saber todo lo que decimos, y por quienes acceden a los medios alternativos de comunicación. Tal vez, quienes nos llaman la atención por groseros y desacomedidos, deberían intentar no quedarse en las declaraciones que se resaltan, comprensiblemente, en los medios, y entrarle a todo lo que hemos dicho, decimos y diremos, sobre la Sexta, sobre la “Otra Campaña”, sobre el mundo y sobre México. Tal vez entonces se darían cuenta de que, junto con nuestro “modo” de reclamar, está también nuestro “modo” de explicar, de explicarnos. No estamos escondiendo nada, todo está claro y a disposición de quien quiera ver, oír, comprender.
Nosotros suponemos que ustedes, y todos los que se han sumado a la Sexta, han encontrado en ellas, en la Sexta y en la Otra Campaña, algo que no encontraban en otra parte. Ni en los partidos políticos institucionales, ni en las campañas pre-electorales y electorales, ni en los proyectos de esos partidos.
La Sexta ha planteado sólo líneas generales, y ha ofrecido que las concreciones que esas líneas demandan no sean producto de la organización que convoca, el EZLN en este caso, sino la discusión y el acuerdo, basados en el respeto a los modos de cada quien y en igualdad, de todos los que decidan hacer este camino y construir esa “otra cosa” que en cada uno tiene una figura y un color, y que tendrá la figura y el color que acordemos entre todos.
Así que hoy, a nombre de mis compañeros y compañeras, mujeres, hombres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación de Nacional, les reitero: tienen aquí, en la Sexta y en la Otra Campaña, un lugar. Un lugar que respetaremos. Ofrecemos respeto y trato de iguales a todo aquel que camine a nuestro lado. Ni mando ni subordinación. Ni fusiones ni escisiones. No patrocinadas o promovidas por nosotros. Cada quien tenemos nuestra historia, nuestra experiencia, nuestra forma organizativa. Conservándolas o enriqueciéndolas, caminaremos juntos, y, juntos, iremos construyendo lo que decidamos, en colectivo, construir. La Sexta es clara en lo que dice y clara en lo que no dice: vamos a tratar de hacer otra forma de política, vamos a tratar de construir un programa nacional de lucha, de izquierda y anticapitalista, y vamos a impulsar la demanda de una nueva Constitución. Todo esto lo vamos a hacer con los trabajadores del campo y de la ciudad, con los desposeídos, con los perseguidos por su diferencia, con los inconformes que se rebelan y luchan contra las injusticias, con los que saben que la libertad no se obtiene con permiso del opresor, sino arrebatándosela. Ése es el “Qué”. Cómo, cuándo, dónde, con quién, a qué ritmo, con qué paso, por cuáles caminos, con cuál compañía, lo habremos de ir definiendo entre todos.
Quienes suscriben la Sexta y quienes participen en la planeación y realización de la “Otra Campaña”, encontrarán siempre en nosotros, los zapatistas del EZLN, un oído atento y respetuoso, un interés sincero en conocer su historia y planteamientos, y un compromiso honrado en cumplir, aún a riesgo de la vida propia, con los acuerdos a los que lleguemos.
En suma, quienes se consideran de izquierda anticapitalista y buscan un lugar donde se les respete y se respete su independencia organizativa, la Sexta y la “Otra Campaña” es uno de esos lugares. No el único. Ha habido, hay y habrá, felizmente, otros espacios. Nosotros tenemos éste y a él sean todos bienvenidos.
Hemos manifestado nuestro interés en establecer relaciones primero, y más adelante, si es de común acuerdo, alianzas con organizaciones políticas de izquierda, con organizaciones indígenas, con organizaciones y movimientos sociales, con Organizaciones No Gubernamentales, colectivos, grupos, individuos, y con quienes no se sienten parte de ninguno de esos rubros y que llamamos “otros, otras”, según los siguientes principios:
No a hacer acuerdos arriba para imponer abajo, sino a hacer acuerdos para ir juntos a escuchar y a organizar la indignación; no a levantar movimientos que sean después negociados a espaldas de quienes los hacen, sino a tomar en cuenta siempre la opinión de quienes participan; no a buscar regalitos, posiciones, ventajas, puestos públicos, del Poder o de quien aspira a él, sino a ir más lejos de los calendarios electorales; no a tratar de resolver desde arriba los problemas de nuestra Nación, sino a construir desde ABAJO Y POR ABAJO una alternativa a la destrucción neoliberal, una alternativa de izquierda y para México.
Sí al respeto reciproco a la autonomía e independencia de organizaciones, a sus formas de lucha, a su modo de organizarse, a sus procesos internos de toma de decisiones, a sus representaciones legítimas, a sus aspiraciones y demandas; y sí a un compromiso claro de defensa conjunta y coordinada de la soberanía nacional, con la oposición intransigente a los intentos de privatización de la energía eléctrica, el petróleo, el agua y los recursos naturales.
Es nuestro compromiso y lo cumpliremos.
Compañeros y compañeras:
Como hemos hecho en las reuniones anteriores, seguiremos explicando más de lo que pensamos y sentimos en torno a la Sexta y a la otra campaña, es decir, en torno al mundo y a México.
En nuestro país, esa etapa del capitalismo que se conoce como la globalización neoliberal, ha destruido primero y luego reordenado la política de arriba y a sus ejecutores. Nuevos pactos entre nuevos actores han suplido las viejas reglas del sistema político mexicano. Sectores de gran poder han dejado de confiar la política a los profesionales de la política y, tendencialmente, se han destruido las mediaciones entre el poder económico y el poder político. En el caos provocado por esta destrucción está emergiendo lo que nosotros llamamos la “Sociedad del Poder”, un selecto grupo de intereses, una élite que es quien en realidad dicta la imposición de políticas económicas y políticas políticas. La clase política en México tiene ahora el papel de administrar esa imposición y sus resultados, es decir, sus consecuencias. Es por eso que los partidos políticos institucionalizados pueden mutar, sin pudor alguno, de principios, programas y planes. Nunca como antes la diferenciación entre los que hacen política arriba se había visto tan simplificada: solo colores y siglas. Ya ni los personajes los diferencian. Allá arriba ya no se juegan proyectos de Nación, sino proyectos de administración. Los políticos arriba semejan gerentes buscando empleo, ofreciendo en multimedia su capacidad, carisma, don de mando, organigramas con muchas flechas y plazos, a sus empleadores. El reto ahora no es una nueva relación social, sino una nueva administración de la destrucción neoliberal aún en proceso.
Según nuestra apreciación, el desorden provocado por el Neoliberalismo en nuestro país preocupa y ocupa a los de arriba, a esa “Sociedad del Poder”. La violencia del crimen organizado es sólo uno de los focos rojos que arriba ven en el mapa que arriba nos imponen como camino y destino. El reto para ellos no es buscar la salida en la reconstrucción de las relaciones sociales, sino administrar su destrucción. Y para eso es necesario un buen administrador, con un buen equipo de administradores y con un buen plan de administración. Así, los “equipos” (o “teams”, para usar la jerga empresarial) presentan sus propuestas.
El equipo blanquiazul sólo demostró que en 4 años podía igualar lo que al equipo tricolor le tomó 70 años, y poco o nada tiene ya que ofrecer. Cumplió su parte en la destrucción y el despojo, y lo hizo con métodos y formas arcaicas que fueron, y son, un insulto a la inteligencia. Dejan de herencia un país sumido en la crisis económica y, además, con un descontento que rebasa ya con mucho las formas de control de los dominados que heredó de su antecesor tricolor. Su color se destiño aún más y el hombrecito gris que lo representará en las elecciones le marca su nueva tonalidad cromática.
El equipo tricolor, por su parte, apuesta a la desmemoria. Sus integrantes fueron los iniciadores de la pesadilla que hoy sufrimos todos los mexicanos y que, con la coartada de la revolución institucionalizada, adornaron con fraudes, matanzas y control corporativo. Hoy este equipo representa las aspiraciones del crimen organizado para consolidar su poder institucionalizado. Su regreso al Poder no significará el regreso de los felices, para ellos, tiempos idos, sino el encumbramiento de la corrupción, el crimen y la traición. Si antes su slogan fue “La revolución hecha gobierno”, ahora será “el crimen hecho gobierno”.
A diferencia del tricolor y el blanquiazul, el equipo negroamarillo sí ve para adelante.
Fortificado con los despojos que los otros equipos han dejado en el camino, propone una “nueva modernidad” o, más bien, una administración moderna. No basta, dicen, con continuar con la destrucción, hay que prever y tratar de paliar las previsibles inconformidades. Hay que atenuar los excesos, hay que “limarle los filos al neoliberalismo”. Ofrece control, mediación, administración de los conflictos. Su equipo es experto en eso, y su sucesivo paso por los equipos tricolor y blanquiazul así lo prueba. “Somos nuevos”, dicen, aunque su nómina tenga un olor a rancio y decrépito.
El equipo negroamarillo ha ofrecido, y lo reitera en sus reuniones a puerta cerrada con los mensajeros de la “sociedad del poder”, control donde ahora hay descontrol, orden donde ahora hay desorden. Ofrecen lo que más demanda tiene en épocas oscuras y sin salida aparente, ofrecen esperanza. La esperanza es la nueva mercancía. Esperanza en que las cosas cambien o en que no se pongan peor, en que mejoren o en que no empeoren, esperanza en que ahora sí es la nuestra.
Pero la esperanza, como la comida, el salario, la ropa y la vivienda varía de una clase a otra. No es lo mismo la esperanza de una política cultural que incentive la producción artística, que la esperanza de que el campo reciba los apoyos necesarios y de que la tierra sea de quien la trabaja. No es lo mismo la esperanza en que se abata la criminalidad en la colonia y la calle, que la esperanza de una vivienda digna en los cinturones de miseria que rodean ya todas las ciudades de nuestro país. No es lo mismo la esperanza en que mejoren las vialidades, a la esperanza en que ya no se criminalice la diferencia. No es lo mismo la esperanza en una administración honesta y sin corrupción, que la esperanza en que no se sigan destruyendo las conquistas sociales de los trabajadores. No es lo mismo la esperanza de que se aumenten los apoyos a la investigación científica, que la esperanza en que no se privaticen más los recursos naturales. No es lo mismo la esperanza de que el norte revuelto y brutal modere sus reclamos y exigencias, que la esperanza de que se dé por sobrepagada la deuda externa. No es lo mismo la esperanza de que se bajen los altos sueldos de gobernantes y funcionarios, que la esperanza de que termine la precariedad en el trabajo. No es lo mismo la esperanza en que gane el menos malo, que la esperanza en que exista y gane un proyecto de transformación profunda de nuestra realidad.
Todas, debo dejarlo claro para que no se piense que despreciamos, unas y otras, son esperanzas legítimas y justas. Y todas deberían ser atendidas. Pero resulta que unos se conforman con unas. También legítimo. Pero otros no, y quienes se conforman con unas pretenden, nos exigen, nos demandan, que también nos conformemos con ellas.
Pero la única diferencia no esta sólo en la oferta de una nueva mercancía. Es claro y evidente que el negroamarillo es atacado por la más extrema derecha y por algunos señores del dinero. Cada vez menos, por cierto, pero todavía es notable.
¿Por qué entonces, preguntan los que sinceramente ponen esperanzas y empeño en ese cambio de color apostando a que el cambio es más profundo, la saña con que es atacado el negroamarillo por ciertos sectores de las “Sociedad del Poder”? ¿Por qué los intentos sucios, como el desafuero, por dejarlo fuera? ¿Por qué el temor en determinados sectores del Poder del dinero a que llega a la grande, a la silla, a la presidencia de México?
Preguntan
¿No es algo que debería tomar en cuenta la panza con el pasamontañas que es el vocero del EZLN, para moderar sus críticas, modernidades y groserías? Después de todo, lo único que les ha hecho el negroamarillo es lo mismo que les han hecho los tricolores por décadas, ya deberían de estar acostumbrados y guardar silencio o, en el peor de los casos, usar las formas comedidas que allá arriba han establecido. ¿No sabe el cintura de boiler enmascarado que las críticas duelen más en tiempo electoral, que los balazos en manifestaciones pacíficas? ¿No están sobredimensionando los ezelenitas la contrarreforma indígena que volvió a ponerlos frente a la oscura puerta de la guerra a mediados de 2001? ¿No pueden dejar pasar o, en su defecto, sacar un largo texto que sólo leen unos cuantos, el hecho de que las legislaciones, aprobadas por unanimidad por PRI, PAN y PRD, le han dado soporte jurídico a lo que un dirigente indígena llamó la “privatización de la vida”? ¿No se dan cuenta que con esa grosera estridencia le sirven a la derecha, al retorno del otro innombrable, y a la “sociedad del poder” a la que dicen combatir?
En suma, preguntan: “¿por qué, si los zapatudos dicen que el negroamarillo y quien lo abandera en la carrera presidencial, es lo mismo que el truhán tricolor y el infumable del blanquiazul, por qué entonces lo atacan algunos poderosos (ojo, algunos, no todos, no los que son más entre los más)?
Parte de la respuesta está ahora frente a mis ojos. Estuvo en la reunión preparatoria con organizaciones políticas y en la que se realizó con las organizaciones indígenas. Estará también en la que se realice con organizaciones no gubernamentales, grupos y colectivos. Volverá a estar en la de individuos y “otr@s”. Otra parte, tal vez la mayor, es la que pretendemos escuchar con la “otra campaña”.
Lo que arriba temen es que el descontento social, y más en concreto el descontento social ORGANIZADO, no sólo no encuentre un dique y una administración que lo controle, sino que ese movimiento social organizado trastoque esa esperanza en realidad, que crezca, que se desborde, que empiece a cuestionar todo y, sobre todo, que empiece a construir, abajo y a la izquierda, una alternativa social, un nuevo país, una nueva sociedad, un nuevo mundo.
Al orden que viene de arriba, el que impone con violencia su hegemonía y pretende homogeneizarnos, ustedes y muchos como ustedes contraponen la identificación de las diferencias en tres palabras, que se pronuncian de muchas maneras pero tienen un solo significado: democracia, libertad y justicia.
La Sexta declaración de la Selva Lacandona parte de lo que somos y en donde estamos los zapatistas del EZLN, es cierto. Pero sigue en el reconocimiento de que ni somos los únicos ni mucho menos los mejores. Sigue en el reconocimiento de que hay otras experiencias y otras organizaciones, es decir, otras historias. Sigue en el reconocimiento de que son muchos los caminos de la resistencia y de la rebelión contra las injusticias, de que son muchas y variadas las diferencias entre esas resistencias y rebeldías, y que son diferentes quienes las llevan adelante. Y culmina con el llamado a intentar, juntos y abandonando todo intento de hegemonizar y homogeneizar, organizar esas experiencias, esas organizaciones, esas historias, en un proyecto con otra forma de hacer política, de izquierda anticapitalista y por una nueva constitución. Un proyecto que se autodenomina “la otra campaña”.
Compañeros y compañeras:
Repetiré lo evidente: nosotros no los estamos invitando a votar por uno u otro candidato, por uno u otro partido político.
Pero también repetiré lo que, según se ve, no es tan evidente: tampoco los estamos invitando a no votar por uno o por otro, ni a abstenerse. Como ya hemos dicho, nosotros los respetamos y respetamos sus decisiones. No seremos nosotros los jueces de lo que hagan o dejen de hacer en el proceso electoral que viene. Si deciden apoyar a alguien o deciden abstenerse, será su decisión soberana e independiente, y en nada afectará lo que ahora les ofrecemos a ustedes y a todos los que se reivindican de izquierda no institucional.
Todas las voces se han respetado y se seguirán respetando. Hay quien ha llamado a apoyar a López Obrador. Hay quien ha llamado a lanzar un candidato independiente y ha dado un nombre como propuesta. Hay quien ha llamado a promover la abstención. Y hay quienes, la mayoría hasta ahora, piensan no en el proceso electoral venidero sino más allá y, en ese sentido, no les angustia la definición de la “Otra Campaña” respecto al apoyo o rechazo a uno, el lanzamiento de un independiente o la abstención.
Si hasta ahora la información en los medios de comunicación se ha cargado a lo electoral ha sido en parte por nuestra palabra, que empezó para aclararles dudas a personas y organizaciones que nos identificaban como de un lado, y siguió y seguirá definiéndose frente a ese lado.
Lo que estamos haciendo ahora nosotros es trazar una línea clara. Una línea que no sólo fue difusa en otras ocasiones, sino, que en alguna, fue de apoyo a unos y de rechazo a otros. Muchos de ustedes fueron parte de esos otros. Para nadie es un secreto la cercanía y simpatía que teníamos, como zapatistas, con el neocardenismo y el perredismo que se congregaba en torno al señor Cárdenas Solórzano, incluyendo a López Obrador pero no sólo a él. Todo eso ha cambiado y llevamos años diciéndolo pero, como no había elecciones, no nos escucharon. Revisen la posición del EZLN a partir de mayo de 2001 y verán que lo que ahora decimos es sólo una continuación y una ratificación de lo que hemos dicho a lo largo de estos 4 años.
Lo seguiremos haciendo hasta que consideremos, nosotros y nadie más, que le ha quedado claro a quien debe quedarle claro, y hasta que allá arriba abandonen definitivamente la esperanza de que el proyecto de control que se ofrece, incluye controlar al zapatismo del EZLN que, dicho sea de paso y precisamente frente a ustedes, no es el único zapatismo, ni la única rebeldía, ni somos tampoco los únicos reticentes a los intentos de domesticación.
Las reuniones de la “otra campaña” y de la Sexta seguirán. Habrá después una primera reunión general con quienes se adhirieron. De ahí saldrá un primer esbozo de lo que sigue, pero ya definido no sólo por el EZLN sino por todas y todos los adherentes. A partir de ahí, la “otra campaña” no será sólo zapatista, sino de todos y todas los que la hagan suya.
Las campañas electorales, empezarán y serán lo que hasta ahora han sido, una patética exhibición de spots publicitarios. La “otra campaña” empezará antes, después o simultáneamente. Las campañas electorales culminarán. La “otra campaña” seguirá. Serán las elecciones. La “otra campaña” seguirá. Habrá cambio de gobierno. La “otra campaña” seguirá. Vendrán las crudas y las desilusiones. La “otra campaña” seguirá. Tal vez entonces, y sólo entonces, la “otra campaña” se revelará como lo que pretende ser: la construcción de “otra cosa”. Algo que, como todo lo que surge de abajo a de izquierda, parece imposible la víspera.
Compañeros y compañeras:
Ya para terminar nuestra intervención, les voy a contar una historia. Unas partes me las relataron los compañeros y compañeras zapatistas y otras las vi y viví. Si hay algunas imprecisiones, dejémosles a los historiadores su aclaración. Con sus hechos comprobables, sus leyendas, sus imprecisiones y sus vacíos, ésta es parte de nuestra historia, la historia del EZLN.
Este lugar donde estamos era una finca de nombre “Campo Grande”. La historia de este lugar es una síntesis apretada de la historia de los indígenas chiapanecos. Y, en algunas partes, de todos los indígenas del Sureste Mexicano, no sólo de los zapatistas.
“Campo Grande” hacía honor a su nombre: más de mil hectáreas de buena tierra, en planada, con agua abundante, caminos especialmente hechos para sacar ganado y maderas preciosas, pistas de aterrizaje para que los dueños no se empolvaran o enlodaran transitando por los caminos de terracería, y pudieran llegar a sus avionetas, miles de indígenas a quienes explotar, despreciar, violar, engañar, encarcelar, asesinar. Entonces, la reforma agraria del PRI, de la revolución institucionalizada, se concretaba en Chiapas así: las tierras buenas y en planada para los finqueros; los pedregales y los cerros para los indígenas.
El dueño de “Campo Grande” fue Segundo Ballinas, conocido entre los habitantes de más edad de estos rumbos como un asesino, violador y explotador de indígenas, principalmente de mujeres, niños y niñas. Después la finca se fraccionó: una parte se llamó “Primor” y su dueño fue Javier Castellanos, uno de los fundadores de la Unión de Propietarios del Segundo Valle de Ocosingo, una de esas asociaciones con las que los finqueros disfrazaban sus guardias blancas; otra parte se llamó “Tijuana” y su propietario era un coronel del Ejército Mexicano, Gustavo Castellanos, que mantenía sojuzgada a la gente con su guarnición personal. Y otra parte fue propiedad de José Luis Solórzano, miembro del PRI y su candidato a distintos puestos, conocido en la zona por sus promesas incumplidas, sus mentiras descaradas y su trato prepotente y despectivo hacia los indígenas. Así que en estas tierras se sintetizaba el Poder en Chiapas: finqueros, ejército y PRI-Gobierno. Para esa maldita trinidad, Chiapas podía ser un potrero para ganado, una hacienda para ejercer el derecho de pernada incluso con niñas, un campo de tiro sobre blancos humanos, y uno de los laboratorios de los más modernos de la “democracia” del PRI: aquí no era necesario conocer los candidatos, ni siquiera sus nombres, ni sus propuestas, ni saber la fecha de la elección, ni cuáles eran las opciones, ni tener identificación. Vaya, ni siquiera era necesario acudir a las urnas.
En cada proceso electoral, en la Cabecera de Ocosingo, en los locales de las asociaciones de propietarios y ganaderos, se pagaba con una torta y un refresco la jornada llenando boletas electorales. Claro que esa “democracia” tenía sus excesos: en alguna de las elecciones antes del año del 94, el PRI obtuvo más del 100% de la votación. Tal vez fueron demasiadas tortas y refrescos.
En un agosto como éste que nos recibe aquí, pero en el año de 1982, los finqueros y sus guardias blancas desalojaron con violencia a los habitantes del poblado Nueva Estrella. Balacearon, golpearon y tomaron presos a los indígenas varones. Algunos fueron asesinados. A las mujeres las pusieron aparte y las obligaron a ver cómo quemaban sus casas. Les quitaron todo. Al tiempo regresaron. Cuando todavía alguien les pregunta por qué regresaron después de todo lo que les hicieron, ellos responden con este gesto.
En 1994, el primero de enero, miles de indígenas de esta zona tzeltal, junto con miles más de la zona tojolabal, chol y tzotzil, después de 10 años de preparación, se cubrieron el rostro, cambiaron de nombre y, nombrados colectivamente como “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”, se alzaron en armas. Los finqueros huyeron, lo mismo hicieron sus guardias blancas, y dejaron abandonadas las armas sobre las que sustentaban su dominación. Los zapatistas recuperaron las tierras. Ojo: no las “tomaron”, sino que las “recuperaron”. Así llamaron los compañeros y compañeras a este acto de justicia que hubo de esperar decenas de años para cumplirse. Estas tierras que fueron de indígenas y que fueron usurpadas, ahora vuelven a ser de indígenas. Han sido, pues, recuperadas. Las tierras se repartieron. Cientos de familias indígenas, que antes se amontonaban en un espacio de 2 hectáreas, fundaron, junto a otros indígenas sin tierra de otros poblados de la zona, este poblado zapatista que hoy nos recibe. Este poblado ahora habitado, entre otros, por aquellos que fueron atacados por los finqueros en 1982.
Este poblado zapatista se llama “Dolores Hidalgo” y, según me cuentan los fundadores, veteranos del alzamiento de 94, el significado de “Dolores” es el del dolor que tenemos de más de 500 años de resistencia, y el nombre de “Hidalgo” es por Don Miguel Hidalgo y Costilla que luchó por la Independencia de México.
Fíjense que dijeron “500 años de resistencia” y no “500 años de dominación”. Es decir, a pesar de la dominación, nunca se ha dejado de resistir a ella. Y cuando hablamos de la dominación, es decir, cuando contamos nuestra historia, hablamos también de la resistencia. Y ahora no estoy hablando de nuestra historia como EZLN, sino de nuestra historia común, la que compartimos con ustedes, con sus organizaciones y sus movimientos. Nuestra historia común es que, donde alguien dice “Mando y dominio”, nosotros, ustedes, decimos “resisto y me rebelo”.
Pero los zapatistas que fundaron “Dolores Hidalgo”, no se refieren sólo a la resistencia. Nombran también el dolor de ella. El dolor de lo largo del camino, el dolor del cansancio, el dolor de quienes traicionan en el trayecto, el dolor de las derrotas, el dolor de los errores, y, sobre todo, el dolor de seguir adelante a pesar de todos los dolores.
De su historia como organización y como movimiento, de sus dolores, de su resistencia y rebelión, nos contarán ustedes. Seguramente, en más de una historia nos reconoceremos. Muchas de otras nos parecerán ajenas. Pero en todas iremos aprendiendo de ustedes. Y les diremos lo que ya les hemos dicho a otros: que queremos seguir aprendiendo. Aprenderemos, con ustedes y con muchos más como ustedes, a bien pensar, bien decir y a bien sentir cuando digamos: “compañero, compañera”.
Bienvenidos Compañeros, bienvenidas compañeras.
Muchas Gracias.
